Cuando mi primer hijo sonrió por primera vez me sorprendió mucho que tan pequeños supieran sonreír, y con mi segundo hijo he esperado impaciente ese momento, haciendo continuamente payasadas conforme se acercaba el primer mes para ganarme su primera sonrisa. Cuando lo conseguí... ¡qué felicidad!
Siempre me he preguntado porqué los bebés hacen una cosa tan "inútil" en términos de supervivencia, y ahora creo que ya sé la respuesta...
...esa sonrisa hace que se te olvide el dolor del parto, los puntos de la cesárea o de la episiotomía, las noches que llevas sin dormir, las hemorroides, las grietas en los pezones, el dolor de espalda, los paquetes de compresas que estás gastando... es un gran mecanismo de supervivencia, pero no para el bebé, es para la MAMÁ. Sin esa sonrisa en la cuna todas las mañanas a mamá le costaría mucho más seguir adelante.