Laia nació en
2003 completamente sana. A los dos días de nacer, sufrió una trombosis y los médicos dieron el terrible diagnóstico a sus padres. Laia había sufrido un derrame que desembocaría en
parálisis irreversible.
A sus padres le contaron que
apenas había posibilidad de que Laia experimentara mejoría. Su condición física y su estado de fragilidad absoluta,
irían a peor. Laia cada vez se parecería más a un vegetal. ¿
Hay una probabilidad, entre mil, de que mi hija salga adelante? -Claro, una siempre la hay- respondieron los médicos. Y a esa se aferraron.
Imaginar por un momento lo que se les pasó por la cabeza a Miguel y a Cristina, los papás de Laia, es casi un suplicio,algo imposible, sin estar en el lugar. Mientras médicos de
tres hospitales diferentes y expertos de varias partes de España no veían esperanza en la pequeña, ellos se negaron en rotundo a ni siquiera intentarlo. Por ello, Cada día, desde que Laia cayó enferma, practicaron con ella una serie de ejercicios, le motivaron a mejorar con dos herramientas, dedicación y amor. Y poco a poco, consiguieron lo que la ciencia dio por perdido.
Hoy Laia es una niña feliz, a su manera, pero feliz. Sus padres
han ideado un lenguaje para comunicarse con ella a base de expresivos dibujos. Poco a poco mueve sus pequeños músculos y logra movimientos y acciones por los que los mejores médicos no dieron un duro. Laia ríe, llora, gime, sueña, como cualquier otro niño. Y todo gracias a
dos únicas personas, sus padres.
Hace poco, el matrimonio, ambos diseñadores gráficos, decidió
plasmar en un cómic, la historia de la enfermedad de su hija. Decían que se lo debían a sí mismos y también a ella, y que la mejor forma de entender por lo que habían pasado, era mostrándoselo al mundo. Si queréis saber más sobre esta increíble historia, sabed que su libro lo podéis encontrar con relativa facilidad, ya que ha sido finalista del
Premio Nacional de Cómic del Ministerio de Cultura.
Foto. Levante-emt.com
14/09/2011 - 20:05
Qué tema tan importante, todos deberíamos estar informados sobre la discapacidad infantil. Personalmente, admiro a los padres y madres que tienen hijos con algún tipo de discapacidad y los sacan adelante!!!! Pienso que son personas MUY valientes, simplemente maravillosas.