Hola Ranci, échale una leída a este texto que creo que te puede ayudar mucho a aclarar ciertos conceptos sobre cómo influyen las características del carro en nuestro bebé, y después si quieres te explico un poco más en detalle qué implica un producto como el Matrix/Prima, y también qué diferencias hay entre estos dos.
LA COMPRA DEL CARRO DEL BEBE, por Kriscross:
La decisión sobre la compra de este producto gira en torno a varios factores pero los más importantes son tres, y será necesario tenerlos en cuenta si queremos acertar.
En primer lugar, el cochecito es, por encima de todo una herramienta para transportar a un niño por la calle desde que es un recién nacido, hasta que tiene aproximadamente dos años y medio o tres. Y ese niño, que es EL USUARIO REAL de este producto, necesitará cubrir una serie de necesidades en cuanto a confort y morfología.
En segundo lugar, y por este orden, el cochecito es, además, una herramienta para los padres y tendrá que adaptarse a su ritmo de vida sin alterarlo demasiado para que resulte realmente eficaz y no dejemos de utilizarlo en seguida.
La compra maestra de este producto es, la combinación de ambas cosas de manera que, un carro sea cómodo para el niño y al mismo tiempo útil y versátil para los papás. Si uno de estos dos requisitos falla, entonces nos habremos equivocado de producto.
Una vez que esto lo tenemos claro, entra en juego el tercer factor fundamental de la decisión, es decir, EL PRECIO. ¿Cuánto dinero estáis dispuestos a pagar los papás por conseguir un cochecito que sea cómodo para el niño y útil para vosotros? La respuesta lógica es, cuanto menos, mejor, y ahí entraríamos en los conceptos de CARO o BARATO. Un producto no es caro o es barato en función del PVP final, porque habrá gente a la que no le cueste ningún esfuerzo desembolsar 1.000 euros y habrá parejas a las que les suponga un esfuerzo importante desembolsar 500 euros. En el primer caso, 1.000 euros resultará APARENTEMENTE un precio Barato y en el segundo caso 500 euros resultará APARENTEMENTE Caro. ¿Por qué pongo la palabra APARENTEMENTE en Mayúsculas? Porque lo caro o barato no viene dado por el PVP ni por el poder adquisitivo del que compra, sino por el resultado a medio/largo plazo que me va a dar un producto que he comprado por X euros, es decir. Si me gasto en un carro 1.000 euros pero lo utilizo durante 2,5 años con cada uno de mis tres hijos, ese producto me habrá salido barato y rentable..y al revés, si me gasto 350 euros y, a los meses de haberlo comprado he tenido que acudir de nuevo a la tienda y comprarme otro carro diferente, nos habrá salido caro. Si resulta que me he gastado casi 1.000 euros en un carro y a los pocos meses tengo que comprar otro carro o una silla ligera, entonces traspasamos de los límites del carro barato o caro y nos metemos de cabeza en la absoluta y rotunda tomadura de pelo.
Bueno, tras toda esta introducción, la siguiente pregunta lógica que habría que hacerse es: ¿Qué necesita un bebé para estar cómodo en un carrito?
LA ELECCIÓN DEL CARRO CÓMODO PARA UN BEBÉ.
A pesar de lo que muchos fabricantes, vendedores, medios de comunicación y demás dicen, un carro no es un trío ni un tres piezas. Nunca lo ha sido, y nunca lo será, por mucho Marketing que le quieran dar. Un carro ha sido, es y será siempre un producto compuesto por una silla con un capazo ó una silla sola, pero en ningún caso, el Grupo 0+ (Maxicosi, huevito, canastito o como queráis llamarlo) está diseñado con el objetivo de ser utilizado como sistema de paseo sobre un carro, ya que su objetivo real es el de una silla de auto, por eso tiene que cumplir una normativa de homologación como sistema de seguridad y debe estar diseñado para absorber la energía de un impacto y proteger a su pasajero en condiciones incontrolables como son un frenazo o un accidente. Todo esto es rotundamente incompatible con el confort del niño. Así como a los adultos no nos cuesta esfuerzo entender que el casco de moto es seguro pero no cómodo, y por eso no se nos ocurre irnos a pasear con él puesto, con los niños pasamos por alto este tipo de detalles y hacemos en ocasiones un uso inapropiado de ciertos productos que son para otra cosa. Que en el mercado el Grupo 0+ se venda como una tercera pieza de un carrito y lo llamen tercera pieza de un Trío no ayuda demasiado, la verdad....y que los consumidores consideréis que un carro no es competitivo si no permite el anclaje a su chasis de un grupo 0+, tampoco.
Espero que esto haya quedado claro, así que paso a describir lo que tiene que tener un carro para resultarle cómodo al bebe ya que esto es lo que nunca soléis mirar y sin embargo es de todo, lo más importante (y no todos los carros cumplen bien esta finalidad).
EN CUANTO AL CAPAZO:
Se puede decir que la función principal de un capazo es permitir que el niño se pueda colocar recostado sobre su espalda y proteger su cuerpo de cambios bruscos de temperatura que son los principales detonantes de catarros, mocos, bronquiolitis, neumonitis y de más. Teniendo en cuenta que va a moverse por diferentes climas en un período corto de tiempo (en la calle, en casa, en el parque y en un centro comercial, por ejemplo) esta segunda función es fundamental.
Existen dos tipos de capazos en el mercado: Los que están homologados para viajar con el niño dentro del coche, y los que no lo están. Aparentemente, que el capazo esté homologado puede parecer una ventaja, pero no lo es. ¿Por qué? Por estos tres motivos:
1.- NO ES EN ABSOLUTO SEGURO: La función principal de un producto de seguridad es evitar al máximo lesiones y minimizar la gravedad de las mismas. Tratándose de un bebé, esto pasa por conseguir que, en caso de impacto, el peque tenga perfectamente protegidas sus partes más vulnerables: cabeza, cuello y órganos internos. Desde el mismo momento en el que el niño viaja dentro de un capazo posicionado perpendicular a la marcha, si se produce un frenazo brusco o impacto, lo primero que saldrá despedido es LA CABEZA, ya que además de ser la parte de su cuerpo que más pesa, no hay nada dentro del capazo que la pueda inmovilizar con relativa eficacia. Esto puede tener dos posibles consecuencias: lesiones internas a nivel cerebral al golpear ésta con las paredes del capazo y lesiones graves a nivel cervical por el esfuerzo excesivo que el cuello tiene que realizar para soportarla (a 50 km/h, la cabeza de un recién nacido puede alcanzar hasta los 60 kgs de peso) y por tanto, estamos ante una probabilidad elevada de que el bebé sufra lesiones graves o mortales. Las consecuencias del arnés sobre el tórax del niño o en el caso de que el capazo lleve un fajín ventral colocado sobre el abdomen, es mejor no mencionarlas. Este es el motivo por el que después de 10 años preguntando a fabricantes, técnicos, ingenieros que desarrollan estos productos y expertos en seguridad acerca de si ellos llevarían a su hijo en un capazo, todos te dan la misma respuesta: ROTUNDAMENTE NO. Ellos, al igual que cualquiera que sepa un poco de este tema, sabe que el sitio más seguro para transportar a dentro de un coche a un bebé de menos de 13 kilos es en un Grupo 0+.
2.- NO ES EN ABSOLUTO CÓMODO: Tanto si lleva arnés, como si lleva cinturón ventral, estamos ante un capazo incómodo en el que el colchón del niño está perforado para pasar los arnés o el cinturón. ¿Os gustaría dormir en un colchón con perforaciones en el acolchado y la tela? No, ¿verdad? Pues aunque no lo diga, al niño tampoco. Por otro lado, los tejidos de este tipo de productos tienen que estar sujetos a una normativa de homologación para automóvil, es decir, cuentan con cierto grado de ignifugidad. En la composición de estos textiles vas a encontrar siempre un porcentaje mas o menos elevado de poliester y en el caso colchón su composición es 100% polipropileno (derivado del petróleo). Yo creo que un bebé puede aspirar a algo un poquito mejor, ¿o no?
3.- NO ES EN ABSOLUTO TRANSPIRABLE: Salvo alguna excepción, el capazo homologado suele ser de plástico. Teniendo en cuenta que la función principal de esta pieza es la de evitar cambios bruscos de temperatura, un niño tumbado dentro de un capazo de plástico notará mucho más el frío o el calor que un niño que vaya en un capazo que no tenga plástico. ¿Dónde prefieriríais dormir si fueras bebé? ¿En una cunita o en una cajita?
Dejando todo esto claro, ¿Qué papá debe comprar un capazo de este tipo? Aquel que apenas coja el coche y que apenas vaya a usarlo. Sencillamente, cuanto más tiempo vaya a utilizar el niño el producto, más exigente tendremos que ser con sus características. Evidentemente, raro será que el niño se lleve un golpe dentro del capazo en el coche si sólo lo utilizamos 1 vez cada 3 meses. Y difícil será que el niño vaya incómodo si siempre lo porteamos con una bandolera y solo en ocasiones puntuales lo tumbamos en su capazo durante un espacio breve de tiempo antes de volverlo a colocar en la bandolera o el fular. No obstante, si el objetivo es que el niño vaya en el coche a diario y que pase algunas horas al día en el capazo, entonces habrá que buscar algo más acorde con sus necesidades.
Un capazo que NO sea HOMOLOGADO es justamente lo contrario. Es una pieza confortable que se parece mucho más a una mini-cuna que a un Tupper-ware. Es mullido, y sus materiales tienen una composición mayor de algodón, con un colchón relativamente grueso y sin perforaciones. Este tipo de capazos, salvo alguna excepción aislada, no son de plástico.
Si el niño no va seguro en un capazo, si no transpira tan bien como debiera, si los materiales no son tan naturales como podrían ser y si el colchón está lleno de agujeritos, ¿Por qué razón habría de comprar un capazo de este tipo? Porque alguien os lo ha vendido como un producto que sirve para el coche y para pasear. Y como en España somos de la cultura del dos por uno, pues nos encanta que un artículo sirva para varias cosas, así que desde el punto de vista comercial, nos resultará a los consumidores más atractivo este tipo de capazo que uno que solo sea para dormir y pasear, sin más pretensiones. Sin embargo, cuando analizamos el producto a través de los ojos del niño, la cosa cambia. Y ahora dime, ¿Qué tipo de fabricante os inspira más confianza? ¿El que sabe que, a pesar de que el producto es menos comercial, no fabrica un capazo homologado porque es consciente del riesgo que supone para el niño viajar dentro de él o el que sabiendo el riesgo que supone para el niño viajar dentro del capazo en el coche lo fabrica porque es mucho más comercial?
Perdonad que haga una pregunta tan directa, pero es la vida de un niño la que está en juego, así que hay ciertas preguntas que aunque sean incómodas, tienen que responderse sin tapujos ni medias tintas. Ante esto, hay fabricantes que bajo ningún concepto comercializan un capazo homologado, hay fabricantes que sólo fabrican capazos homologados y hay fabricantes que ofrecen dos tipos de capazo y os dejan elegir. Soy partidaria de la flexibilidad y aunque si yo fuera fabricante nunca diseñaría un capazo para el coche, comprendo que una empresa ofrezca ambas soluciones, pero no me entra en la cabeza que todavía haya fabricantes que no tengan un capazo NO HOMOLOGADO en su catálogo.
EN CUANTO A LA SILLA:
No podemos pretender que un árbol crezca firme y erguido si ya desde el primer día empieza a crecer torcido. ¿Verdad? pues con un niño pasa lo mismo. La postura de la silla, tanto para su espalda como para su cóccix es importantísima, sobre todo durante el primer año de vida en el que no andan y dependen muchísimo más del cochecito. Cuanto más queréis que se pliegue el carro, menos estable es el asiento del niño, y eso tendréis que tenerlo en cuenta. Hamacas amplias, firmes y sólidas.... que permitan al niño colocarse en diferentes posiciones (tumbado, recostado e incorporado). Yo creo que eso es lo que un niño pediría si a él le preguntaran y no una hamaca que se pliega como un acordeón en la que se hunda el culete y el torso se incline hacia los lados porque la cabeza (que les pesa mucho) hace que se venzan por no contar con una hamaca lo suficientemente firme como para ayudarles a mantener la postura.
Y ahora entramos en la parte más polémica de las hamacas. Hamacas que se quedan completamente planas (como las de Bebecar) o hamacas que tienen forma de 4 tumbado (como las de Jane Ryder). Cualquier fisioterapeuta te explicará que es mucho más recomendable una hamaca que tenga forma de 4 que las que quedan completamente planas, ¿Por qué? Básicamente porque en una hamaca que esté colocada en posición tumbada y sea recta, todo el peso del cuerpo recae en los riñones, mientras que en una hamaca tumbada que tenga forma de 4 el peso se reparte entre los riñones y el cóccix. En el caso de un bebé, además, esta posición es aún mas importante. ¿Por qué? Para entenderlo os propongo el siguiente experimento:
Acudid al primer Toys r Us y busca dos muñecos: Un NENUCO y Una NANCY. Túmbadlos a los dos boca arriba sobre una mesa y verás como mientras que el Nenuco no apoya las piernas, (porque las tiene ligeramente levantadas y flexionadas) la Nancy sí que lo hace (porque las tiene estiradas y rectas). Ambos muñecos representan la morfología de dos niños distintos; el NENUCO representa a un niño inferior a 1 año y la NANCY a una niña superior a 6 años. Varias son las diferencias, pero las más destacables son:
1.- La columna vertebral del pequeño tiene forma de C y por tanto no está diseñada para ponerse completamente recta durante mucho tiempo, a diferencia de la de un adulto que tiene forma de S. Hasta que el niño no empieza a gatear y posteriormente a andar, no empiezan a definirse las curvaturas y es en torno a los dos años cuando más o menos la columna empieza a parecerse a la que tendrá cuando sea mayor.
2.- La musculatura de las piernas tampoco está desarrollada, así que éstas permanecen flexionadas durante mucho tiempo y solo en ocasiones puntuales las estiran a modo de pataleo. Por eso, cuando los niños empiezan a andar (en torno a los 12-14 meses) sus piernas están tan arqueadas que parece que han perdido el caballo
3.- El sistema respiratorio es inmaduro y por eso su respiración es abdominal, de manera que la apertura lateral de las piernas y su ligera elevación facilita la respiración, porque si las estiran y las cierran, cargan todo el peso sobre los riñones y de rebote sobre el abdomen. Si permanecen ligeramente elevadas, flexionadas y abiertas (pero apoyadas) esto no sucede.
Parece mentira que tenga que recurrir a dos muñecos del Toys r Us para explicar nociones básicas de morfología en niños de diferentes edades, que tienen mucho más en cuenta los fabricantes de juguetes que algunos fabricantes de productos infantiles e incluso pediatras. En fin.
CON RESPECTO AL CHÁSIS
Dada la fragilidad del niño, es importante tener claro el terreno por el que nos vamos a mover para saber exactamente el carro que necesitamos. Si el terreno es adoquinado e irregular, necesitaremos amortiguación para que la cabeza del niño no vibre, y además es conveniente que las ruedas tengan un diámetro grande. Si el terreno es más liso, entonces podremos elegir ruedas más pequeñas y renunciar a la amortiguación, pero es conveniente que la tengan, (por pequeña que sea), porque aunque no nos metamos por el campo o por un adoquinado, las aceras también tienen su pequeña irregularidad, y si podemos evitar que la cabeza les vibre como un flan, teniendo en cuenta la fragilidad de los huesos del cráneo y lo que supone para un cerebro inmaduro y frágil estar sometido a una vibración constante, una amortiguación nunca está de más, fundamentalmente por la cabeza y también para la espalda y para evitar que el niño a base de dar botecitos vaya perdiendo la postura y acabe desparramado en la silla.
Si habéis conseguido llegar hasta aquí, ya os habréis dado cuenta de lo importante que es tener muy presente la comodidad del bebé. Los papás de hoy nos zambullimos tanto en diseños, colores, plegados, pesos y regulaciones de manillar que nos olvidamos de algo tan básico como asomarnos al capazo y verificar que tenga un acolchado mínimamente digno y un textil mínimamente aceptable.
Si algo de lo que acabo de contar tiene sentido para ti, lector/a, y consideras que es lo suficientemente razonable como para sopesarlo, te darás cuenta de que ya puedes empezar a hacer tu primera criba. Aquel carro que no cumpla con ciertos requisitos que tienen que ver con el confort del niño, descártalo...y a partir de ahí, si quieres, empiezas a plantearte si el manillar es alto o bajo; si el botoncito de plegado es fácil de accionar o nosi el carro se pliega con la hamaca puesta o con ella quitada y si las ruedas son de aire o son de goma Eva,pero con la tranquilidad de que lo más importante está cubierto.
LA ELECCIÓN DE UN CARRO VERSÁTIL PARA LOS PADRES:
Una vez que la primera funcionalidad del carro (y la más importante porque es la que afecta al enano) está cubierta, podemos empezar a pensar en nuestras necesidades.
Las preguntas que debéis haceros son mas o menos las siguientes:
¿Por qué tipo de terreno me voy a mover?
¿Tengo que subir escaleras?
Si tengo ascensor, ¿Es grande?
¿Qué tamaño tiene el maletero del coche?
¿Quién va a usar el carro con más frecuencia, mamá, papá o la abuela?
A nadie le gusta cargar con peso, pero ¿Tenemos además algún problema con nuestra espalda?
Mas o menos, esto es lo más concreto. A partir de ahí, analizamos.
1.- EN CUANTO AL PESO. Si tengo que subir todos los días unas escaleras, el peso es muy importante. Descarta cualquier carro superior a 9 kilos con la silla puesta. Y no te fíes del peso que figura en los catálogos porque corresponde únicamente al chasis con las ruedas, sin hamaca ni vestidura, ni capota ni cesta....algo que si lo sumamos puede incrementar el peso final en torno a 3 kilos como mínimo. El peso, además también tiene que ver con las ruedas (y mucho) porque el 90% del tiempo estamos empujando un carro, y con independencia de que subido en una báscula éste pese 7 kilos o 20, si las ruedas giran bien, nos resultará ligero, y si giran mal, nos resultará pesado. Una rueda que desde el principio se muestra mediocre, sufrirá y lo notareis a medida que el niño vaya ganando peso. Se puede comprobar como funcionan las ruedas dándoles un impulso muy pequeño (con un dedo y suavemente). Cualquier rueda que con ese impulso tan pequeño consiga dar más de 10 vueltas será una gran rueda.... Sin embargo, una rueda que con ese mismo impulso no llega a 4 o 5 vueltas o llegue con dificultad, será una castaña pilonga y más vale que uno se prepare a sudar la camiseta empujando un carro cuesta arriba con el niño de 6 meses y 9 kilos montado y las bolsas del Carrefour.
2.- EN CUANTO AL CHÁSIS: Cuanto más articulaciones tiene un chasis, más posibilidades tiene de descuadrarse, coger holguras o partirse por algún sitio. Cuanto más complicado es y mas hierros y varillas tiene, peor. Buscad chasis limpios, simples, (pero no endebles), se rompen menos y se pliegan mejor también suelen pesar menos. Si hay dudas sobre la solidez de un carro, podéis hacer la siguiente prueba: Elevad el carro por el manillar dejando las ruedas delanteras apoyadas y las traseras en el aire y a una altura considerable del suelo, (unos 20 cms) déjadlo caer...los chasis endebles suenan a cacharraco y los chasis firmes tienen un sonido mucho más silencioso y sólido.
3.- EN CUANTO AL MANILLAR. Para saber si un carro se adapta a nuestra talla, el manillar debe quedar aproximadamente a la altura del ombligo. La forma del brazo cuando el manillar está a esta altura es mucho más natural y no supone esfuerzo empujarlo. Cuanto más bajo quede de esa altura, peor. Si queda más alto no es tan incómodo como si queda más bajo, pero lo suyo es regularlo a la altura apropiada. En cuanto al punto de palanca, cuanto más lejos queda el manillar de las ruedas traseras, mejor se subirán y bajaran bordillos. Los carros más incómodos son aquellos en los que el manillar y la ruedas traseras están prácticamente en la misma horizontal, eso sucede cuando, buscando una regulación mayor en altura, elevamos el manillar pero también lo acercamos a las ruedas, haciendo que quede a nuestra altura pero provocando que demos con los pies en el eje (algo incomodísimo) y nos cueste Dios y ayuda subir un bordillo al hacer palanca sin apenas ángulo.
4.- EN CUANTO AL SISTEMA DE PLEGADO. Buscad uno que no requiera esfuerzo. Los que además de utilizar las manos tenemos que utilizar un pie, son más incómodos y las abuelas las pasan canutas. Si hay problemas de espalda, es mejor no tener que agacharse para plegarlo ni desplegarlo...si se pliega con la silla puesta (y es ligero) mejor, pero si no es así, por lo menos que no haya que hacer demasiadas maniobras para anclar y desanclar la silla. Los chasis a los que se les quita la hamaca siempre se adaptan mejor a un maletero que los que no..por otra parte, meter primero la silla y después el chasis le evita a una mamá tener que cargar con todo el carro a la vez (a los padres les preocupa menos, pero las mamás agradecemos no tener que hacer tantos esfuerzos). Por ese motivo, aunque un carro pueda plegarse con la silla puesta, las mujeres tendemos a quitarla y a guardarlo en dos fases, nos resulta más cómodo para levantarlo y nos organizamos mejor en el maletero.
5.- EN CUANTO AL CAPAZO. Evitad los capazos pesados. Si un capazo pesa 5 o 6 kilos y metemos dentro a un bebé recién nacido de 3, estamos cargando con casi 10 kilos nada más empezar. Los NO HOMOLOGADOS, además de ser más cómodos son mucho más ligeros (no llevan plástico) y buena parte de ellos, se puede plegar, con lo cual ocuparán poco espacio en el maletero. Buscad que se desenfunden enteros para meterlos en la lavadora, hay muchos en los que la capota no se puede desenfundar y al no poderse meter en la lavadora acaba teniendo un color diferente al del resto de la vestidura.
6.- EN CUANTO A LA HAMACA: Buscad que se recline fácilmente, que no haya que romperse los dedos para tumbarla. Si se reclina con una sola mano, mejor, y si es de las que se dan la vuelta, mejor que sea ligera. La barrera delantera es interesante que se pueda abrir, para meter y sacar al niño más fácilmente, pero procura que sea segura, no se vaya a pillar un dedito con la articulación de la barrera como ya ha pasado en alguna ocasión.
7.- EN CUANTO A LOS ACCESORIOS. Son interesantes las cestas amplias (pero no imprescindibles, el carro es para el niño, no para hacer la compra), y si son accesibles, mucho mejor. Es interesante que venga la burbuja de lluvia incluida y el bolso es menos relevante, los bolsos que vienen con los carros no suelen ser demasiado prácticos, así que al final acabáis comprando otro.
Bueno, mientras que las necesidades del niño son mucho más concretas, las de los papás son más particulares. No existe ningún carro en el mercado que cumpla a la perfección todos estos requisitos, así que no lo busques...pero los hay que cumplen una buena parte de ellos y los hay que no cumplen ni el 20%. Siendo esto así, entramos en el terreno de las prioridades, es decir, si el carro ideal no existe, ¿Cuál es de todas la mejor opción? La que mejor se adapte a lo que cada uno necesita. Para el que se vaya a meter por el campo será mucho mas importante que las ruedas giren bien, que tengan un buen diámetro, que el chasis cuente con una buena amortiguación y que sea robusto y firme que el hecho de que la hamaca se pueda poner mirando hacia adelante o que se pliegue con ella puesta o quitada. Si por el contrario hay que subir escaleras, será mas importante que el chasis, la hamaca y el capazo sean ligeros que el hecho de que la hamaca tumbada sea completamente plana o tenga forma de 4 porque si no puede subirlo y bajarlo por las escaleras sin dejarte la vida en ello, no habrá servido para nada y cambiarás a una silla ligera en seguida.
¿Qué quiero decir? Básicamente que las prioridades están para algo, y que como comentaba al principio, el carro perfecto para cada uno es aquel que consigue alcanzar el equilibrio entre lo que es necesario para el niño y lo que es útil para los padres. A partir de ahí podréis ponerle un precio, porque solo entonces sabréis realmente lo que estáis pagando y lo que os estáis llevando; todo lo demás será una compra a ciegas y aunque a veces sale bien, otras muchas suponen un dinero tirado a la basura.
Como decía al principio, la "Supuesta tercera" pieza de un carro (que en realidad no es tal) es el Canastito o Grupo 0+. Esta es de todas la compra más importante, porque es donde vuestro hijo se juega la vida y por desgracia no hay segundas oportunidades. Si uno se equivoca de carro, siempre se puede comprar otro aunque duela el bolsillo, si uno se equivoca de silla de auto la solución no pasa por volverlo a intentar. La seguridad en el automóvil es la parte en la que yo estoy realmente especializada (mucho más que en carrocería) y es lo suficientemente importante y amplia como resumirlo en un post, por largo que éste sea. El hecho de que esta silla se venda con el carro implica que los padres no os fijáis en su seguridad, porque no la veis como un sistema de seguridad, sino que la veis como una pieza de un cochecito y ese es un error de libro que a día de hoy sigue costando vidas (en muchos casos ni siquiera sabéis instalarlas bien...joe) Tanto es así, que yo no suelo leer a ninguno de los usuarios que intervenís en los foros valorar la seguridad de la silla de auto que viene con el cochecito o tenerla en cuenta como un posible factor de selección o descarte en función de la seguridad que ésta ofrece....posiblemente sea porque pensáis que como todas están homologadas, todas son igual de seguras....y eso no es en absoluto cierto, como no es cierto que el casco de moto de BMW sea igual de seguro que el que puedas encontrar en el LIDL, y los dos están sujetos a la misma normativa de homologación.
Ponerme a explicar todo lo que hay que mirar sobre una silla de coche antes de tomar la decisión sería, además de interminable, una pérdida de tiempo, porque no se puede "simplificar" tanto como los carros (aunque no lo creáis, todo lo que he contado es una simplificación), así que por el momento lo dejo aquí.
Un abrazo,
K.