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La introducción a los alimentos sólidos
¿Cuándo debo incorporar alimentos sólidos a las comidas de mi bebé?
Puedes introducir alimentos
sólidos en cualquier momento entre los 4 y los 6 meses, si tu
pediatra considera que tu bebé está preparado (ver más abajo "¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé está preparado?"). Hasta entonces, la leche materna o la leche de
fórmula aportan todas las calorías y nutrientes que tu bebé necesita y que su cuerpo puede absorber. El sistema digestivo de tu bebé no está preparado para los alimentos sólidos hasta aproximadamente los seis meses de edad. Esperar hasta que lo esté reduce notablemente el riesgo de una
reacción alérgica y acorta el tiempo de transición entre alimentarlo tú con una cucharita y que coma él solo.
La
Asociación Española de Pediatría recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante al menos seis meses, (aunque muchas madres y padres aseguren que algunos bebés están deseosos y preparados para comer sólidos antes).
¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé ya puede tomar sólidos?
Tu bebé dará señales claras cuando ya esté preparado para tomar algo más que alimentos líquidos. Los indicios a los que debes estar atenta incluyen:
• Control de la cabeza. Tu bebé necesita poder mantener su cabeza en una posición firme y erguida.
• Pérdida del "reflejo de extrusión". Para que tu bebé pueda mantener alimentos sólidos en su boca y después tragarlos, necesita dejar de usar la lengua para empujar la comida fuera de su boca.
• Sentarse bien cuando tiene apoyo. Incluso aunque tu bebé no esté totalmente preparado para una trona, necesita poder sentarse en una posición erguida para poder tragar bien los alimentos.
•Movimientos masticatorios. El desarrollo de su boca y su lengua están sincronizados con el de su sistema digestivo. Para comenzar a comer alimentos sólidos, es necesario que pueda llevarlos hasta el
fondo de la boca y tragarlos. A medida que aprenda a tragar seguramente notarás que babea menos. También puede ser que le vayan a salir los dientes más o menos durante el mismo periodo de tiempo.
• Aumento significativo del peso. La mayoría de los bebés están preparados para alimentarse con sólidos cuando han duplicado el peso que tuvieron al nacer (o pesan unos 7 kilos, aproximadamente)
y tienen como mínimo 4 meses de edad.
• Cada vez más apetito. Parece que tu bebé se queda con hambre, incluso cuando le das entre ocho y diez veces por día pecho o leche de fórmula.
• Curiosidad por lo que tú comes. Tal vez comience a observar tu plato de arroz o intente coger un tenedor lleno espaguetis durante el trayecto del plato a tu boca.
¿Cómo debo incorporar los alimentos sólidos?
Por regla general es bueno comenzar con cereal de arroz, que es un cereal sin gluten y con menos posibilidades de provocar alergias que otros alimentos. Primero, dale a tu bebé el pecho o el biberón. Después ofrécele una o dos cucharaditas de papilla de cereales, mezclados con una cantidad suficiente de leche de fórmula o leche materna para lograr una consistencia semilíquida. Utiliza una cucharita especial con punta blanda cuando le des de comer para evitar que se haga daño en las encías. Comienza colocándole sólo una pequeña cantidad de cereal en la punta de la cuchara.
En España está muy extendida la idea de añadir cereales al biberón. Sin embargo, aunque algunas mamás pueden preferir introducir los cereales diluidos en el biberón para que el bebé se acostumbre a este nuevo sabor, lo ideal es que se vaya acostumbrando a comerlos a cucharaditas, en forma de papilla. Si tu bebé come los cereales en forma de papilla evitarás un exceso de calorías porque cuando no quiera más te lo dirá, en vez de beberse esas calorías en la leche, lo cual podría llevar a un inicio de obesidad. Además, así conseguirás que relacione los cereales con comer cosas sólidas y se adapte a las nuevas texturas.
Comienza dándole una comida sólida por día cuando sea el momento más cómodo para ti y para tu bebé, pero evita dársela cuando tu niño esté cansado o de mal humor. Seguramente al principio no comerá mucho, pero dale tiempo para que se acostumbre a esta nueva experiencia. Algunos bebés necesitan practicar cómo tener los alimentos en la boca y tragarlos.
Una vez que se acostumbre a su nueva dieta, estará preparado para comer algunas cucharadas de cereal al día. A medida que la cantidad que tome sea mayor, puedes espesar cada vez más el cereal y añadir una comida más por día.
¿Cómo puedo saber si mi bebé está satisfecho?
El apetito de tu bebé variará de una comida a otra, así que llevar un registro exacto de la cantidad que come no te ayudará a saber si está satisfecho o no. Pero si tu bebé se echa hacia atrás, aleja la cabeza de la comida, comienza a jugar con la cuchara o se niega a abrir la boca ante la próxima cucharada, probablemente ya haya comido lo suficiente. (Algunas veces, los bebés cierran la boca porque todavía no han terminado el primer bocado, así que procura darle el tiempo suficiente para que trague la comida.)
¿Necesito seguir dándole el pecho o leche de fórmula?
Sí, tu pequeño necesitará leche materna o leche de fórmula hasta que cumpla el año. Ambos alimentos le proporcionan importantes
vitaminas,
hierro y proteínas del modo que más fácil le resulta digerirlas. Los alimentos sólidos no pueden reemplazar todas las sustancias nutritivas que la leche materna o de fórmula le ofrece durante el primer año de vida.
¿Cómo debo incorporar otros alimentos sólidos?
Incorpora otros alimentos sólidos de manera gradual, uno a la vez, esperando como mínimo tres días después de la introducción de cada nuevo alimento. Así podrás darte cuenta de si tu bebé tiene una
reacción alérgica a alguno de ellos (algunos de los síntomas de las alergias son
diarrea, vientre hinchado, muchos gases o sarpullidos). Si hay antecedentes familiares de alergias o si tu bebé manifiesta una reacción alérgica durante este proceso, espera una semana entre cada nuevo alimento que incorporas a su menú.
Aunque es buena idea hacer que tu pequeño se acostumbre a comer una gran variedad de alimentos, le llevará tiempo adaptarse a los nuevos gustos y texturas. Cada bebé tendrá sus propias preferencias, pero la transición debería ser más o menos la siguiente:
1. Cereales semilíquidos
2. Frutas y verduras en puré
3. Alimentos de mesa bien picados, por ejemplo, carne y otras fuentes de proteínas
Una vez que tu bebé se coma sus papillas de cereales sin ningún problema, ofrécele algunas cucharadas de verduras o frutas cocidas en la misma comida que la papilla. Algunos alimentos buenos para empezar son patata, zanahoria, calabaza, manzana, melocotón, pera o plátano. Todos los alimentos deben estar hechos puré o papilla, porque en esta etapa tu bebé presionará la comida contra el paladar antes de tragarla.
Cuando le des de comer potitos ya listos para consumir saca un poco del tarro, ponlo en un platito y dáselo desde ahí. Si introduces en el envase la cuchara con la que le estés dando de comer, no podrás guardar lo que quede, ya que habrás dejado allí las
bacterias de su boca. Tira los tarritos de comida de tu bebé después de un día o dos de haberlos abierto.
Aunque algunos especialistas recomiendan incorporar primero las frutas y verduras amarillas porque son más fáciles de digerir, otros recomiendan empezar desde un principio con los alimentos de color verde para que el bebé no desarrolle una preferencia por el gusto dulce de las frutas y verduras amarillas. Lo ideal es alternar su introducción: comenzar por ejemplo con la zanahoria y la calabaza y luego darle judías verdes tiernas, por ejemplo. De cualquier manera, no dejes ningún alimento fuera del menú de tu pequeño simplemente porque a
ti no te gusta. Tampoco le des ninguno de los alimentos que podrían causarle una reacción alérgica temprana ni los que podrían hacer que se atragante. Evita la remolacha y las espinacas por el momento porque son ricas en nitratos, que no son buenos para los bebés muy pequeños.
Si tu bebé rechaza un alimento en particular no lo fuerces a que se lo coma. Inténtalo nuevamente en una semana más o menos. Puede ser que no le acaben gustando las zanahorias, pero también puede ser que cambie de opinión varias veces y terminen por encantarle.
No te sorprendas si las heces de tu bebé cambian de color y olor cuando incorpores alimentos sólidos a sus comidas. Si hasta este momento tu pequeño sólo ha tomado pecho, es probable que las heces que antes tenían un olor como dulzón, ahora huelan bastante. Esto ocurrirá en cuanto empiece a comer sólidos, por muy poco que sea lo que coma. Esto es normal. Pero si sus caquitas son demasiado firmes (el arroz, los plátanos y la manzana pueden favorecer el
estreñimiento), comienza a darle otras frutas y verduras.
¿Cuántas veces al día tengo que darle alimentos sólidos?
Al principio tomará una mezcla de cereal semilíquido sólo una vez al día. Alrededor de los 8-9 meses debería comer alimentos sólidos tres veces al día. La dieta de un día normal en esta etapa puede consistir en:
• Leche materna o leche de fórmula
• Cereales, que ya pueden ser con gluten
• Verduras amarillas y verdes
• Frutas
• Pequeñas cantidades de proteínas como carnes rojas o de ave y queso fresco bajo en sal o requesón
Hay ciertos alimentos que no deberías darle todavía. La miel de abeja, por ejemplo, puede producir botulismo en los bebés menores de un año y posibles reacciones alérgicas debido a su alto contenido en polen. También es recomendable evitar los alimentos conocidos por provocar alergias como los mariscos, o la clara de huevo que debes darle a partir del año o más.
¿Qué necesito para darle de comer?
Sólo una trona y una cucharita especial con punta blanda para no hacerle daño en las encías. A medida que tu pequeño comience a comer más, quizás quieras utilizar un babero, un plato de plástico con una base que se pega a la superficie de la mesa de la trona, y un tapete o alfombra lavable sobre el suelo. Todos estos elementos te pueden ayudar a minimizar la inevitable suciedad del suelo y reducir los lavados posteriores de ropa.
¿Dónde puedo darle de comer a mi bebé?
Establece buenos hábitos desde el principio, por ejemplo, dale de comer en la mesa pero no frente a la tele, y siempre que puedas dale de comer en su trona. Si le ofreces alimentos que puede coger con los dedos mientras está moviéndose se podría atragantar (además de los restos de plátano que tendrás que limpiar del suelo). Y si no puede todavía sentarse en una trona, siéntalo sobre tus rodillas asegurándote que está en una posición lo suficientemente erguida como para tragar bien.
¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a desarrollar hábitos de comer saludables?
• No le des de comer en exceso. Observa las señales que te indican que ya está satisfecho.
• No trates de forzar a tu niño a que coma alimentos que no le gustan. Respeta sus preferencias y evita las batallas en la mesa.
• Intenta lograr un equilibrio entre las proteínas, los carbohidratos, las frutas y las verduras que le das. Procura moderar los dulces, la sal y las grasas.
• Evita las comidas rápidas siempre que puedas.
• No sobornes o recompenses a tu niño con comida. En su lugar, ofrécele muchos abrazos y besos y mimos.
• Siempre que puedas dale de comer en su trona y no frente a la televisión o cuando esté en movimiento.