Padres

Criar en positivo Idea guardada 0 veces
Sé la primera persona en valorar esta idea Valorar

Luchas de poder: Aquí mando yo!

La mayoría de los padres experimentamos las luchas de poder y los intentos de autonomía de nuestros hijos cuando tienen alrededor de 2 años.  Los peques empiezan a sentirse desafiados y a menudo, se inicia una batalla de voluntades que va desarrollándose durante la infancia y muchas veces se incrementa en la adolescencia.

Las luchas de poder pueden convertir un tiempo de difícil convivencia, tanto para nosotros los padres como para los hijos, en un tiempo de crecimiento gratificante si cambiamos nuestra perspectiva con respecto a la conducta de nuestros hijos.

Una de las formas de reconducir estas luchas de poder es poniendo en práctica las herramientas que nos ofrece la Disciplina Positiva. Como te he contado en anteriores ocasiones, la Disciplina Positiva se basa en la comunicación, el amor, el entendimiento y la empatía para disfrutar de las relaciones familiares.  Utilizando sus herramientas, nos permite a los padres entender el comportamiento de nuestros hijos (incluso cuando no es adecuado) y reconducirlo con respeto, sin luchas de poder y siempre siempre de forma positiva.

En lugar de ver el comportamiento de los niños como malo y reaccionar de una manera autoritaria, los padres deberíamos ver este comportamiento como un signo positivo y saludable del desarrollo de nuestro hijo y con ello, encontrar maneras de empoderar al niño. A partir de los dos años de edad,  los niños empiezan a reconocer que son personitas individuales. Esto incluye que empiecen a tomar decisiones por sí mismos, quieran ejercer su poder y voluntad sobre personas y situaciones, conseguir su propio camino, declarando su poder y la autoridad en el mundo que los rodea.

Cuando los padres reaccionamos de forma indecuada con los niños, hacemos que se sientan impotentes. Todos los seres humanos se esfuerzan por sentirse poderosos, el niño dominado puede reaccionar ante sus sentimientos de impotencia por medio de la lucha o la huida, ya sea dejando que otros tomen todas las decisiones y mantengan todo control o luchando para buscar el poder a través de comportamientos rebeldes y destructivos.

Los padres podemos cambiar y ver la lucha de poder de nuestro hijo como una señal positiva, podemos encontrar maneras útiles para que el niño se sienta poderoso y valioso y lidiar con ese comportamiento reconduciéndolo para crear relaciones de cooperación que dan poder tanto al niño como a los padres.

No controlar nuestras emociones, decirles palabras hirientes y castigarlos como solución dan cabida a las luchas de poder con nuestros hijos.

La impotencia crea venganza

Los niños que son abrumados o que se sienten impotentes, a menudo buscan ganar poder a través de la venganza y con ello tratan de lastimar a otros mientras se sienten heridos y se involucran en comportamientos que en última instancia hacen que se lastimen a sí mismos. La venganza a la edad de 2 – 3 años se puede manifestar en rabietas y tirando lo que tengan a su alcance. La venganza a los 16 o 17 años puede manifestarse en el abuso de drogas y alcohol, embarazo, fracaso, huida y hasta el suicidio.

Cuando los niños actúan en luchas de poder y su comportamiento es la venganza, generalmente se sienten impotentes y desalentados sobre una forma positiva de contribuir y saber que sus acciones cuentan. Necesitan que validen sus sentimientos.



La mayoría de los padres quiere criar a un niño que se convierta en un adulto autosuficiente, que pueda tomar buenas decisiones y tenga la confianza para ser lo que él o ella decida. Recuerda: Tu hijo verá el futuro con más claridad si le permites practicar a ser poderoso en formas útiles, responsables y apropiadas.

¿Qué podemos hacer para evitar las luchas de poder?

En lugar de dar órdenes, haz preguntas que inviten a la reflexión: ¿Qué piensas respecto a? ¿Qué sientes? ¿Qué has decidido?. Por ejemplo, en lugar de dar decir ¡ordena tu cuarto! prueba diciendo ¿Qué puedes hacer para que tu cuarto se vea limpio y ordenado?

Habla menos y actúa más. Acércate a tu hijo y muéstrale lo que tiene que hacer, en vez de decir “1000 veces los mismo” desde lejos, esperando que “obedezca” rápidamente.

Crea rutinas y luego recuérdale qué es lo que habían acordado. Por ejemplo, tu hijo se levanta de la mesa al terminar de comer y va directo a jugar, entonces le podemos recordar ¿Qué es lo que tenemos que hacer después de cenar?

Tiempo positivo fuera. Este tiempo nos permite calmarnos y actuar pensando en lo que vamos a hacer y decir, con lo cual, estamos evitando las luchas de poder.

Dale opciones limitadas. Con esto, les dará la sensación de que no tienen que obedecer todo a rajatabla y que tienen la opción de elegir.

Practica el autocontrol. Cuando entramos en la lucha de poder queremos controlar todo, pero cuanto más controladores queremos ser, más descontrolados nos volvemos. Recuerda: A la primera persona que tenemos que controlar es a nosotros mismos.

Usa el humor. A veces es la mejor solución en momentos de crisis y sirve además para detener la lucha de poder.

Ponerse de acuerdo. Ambos padres tienen que manejar el mismo estilo de crianza para no crear confusión en los hijos. Recuerda que tanto el estilo permisivo como el autoritario invita a la lucha de poder, por ello, recomendamos como opción el estilo de la crianza positiva.

Involucra a tus hijos en la solución de problemas. Esto hace que nuestros hijos tengan un sentido de pertenencia, que se sientan motivados a asumir sus responsabilidades y estén menos propensos a desobedecer.

Se consistente y congruente con lo que dices y con lo que haces.

Evita culpabilizar al otro por lo que pasa en ti internamente “Me siento cansada, colaboren con esto para poder descansar¨, esto suena mejor y se acepta mejor  en vez de “Me están haciendo enfadar, obedezcan de una vez, o si no”

Se firme y amable al mismo tiempo. Que tu expresión y tono de voz indiquen el respeto por tu hijo en todo momento. Un niño que se trata de forma respetuosa es más colaborador.

Transmite siempre un mensaje de amor. A veces estamos tan metidos en la lucha de poder que olvidamos cuánto amamos a nuestros hijos.

No busques culpables. Enfócate en las soluciones.



La Disciplina Positiva nos enseña que las luchas de poder “crean distancia y hostilidad en lugar de cercanía y confianza. La distancia y la hostilidad crean resentimiento, resistencia y rebeldía. En cambio La cercanía y la confianza crean un ambiente seguro y de confianza donde no hay temor, ni culpa, vergüenza o dolor. Gina Graham

Para acompañarte en este camino de crianza positiva, puedes formar parte de nuestro grupo de Facebook donde más padres van en tu misma dirección y filosofía de crianza.

También puedes seguirnos en facebook

.

Fuente: este post proviene de Criar en positivo, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Envía una notificación de una presunta infracción de derechos. También puedes hacerlo a través de nuestro formulario de contacto.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Eres un padre esencial: No te culpes

Te veo. Te veo tratando de hacer lo mejor que puedes y  se que muchas veces piensas que no eres lo suficientemente bueno. Tus hijos significan el mundo para ti. Estás allí para tus niños, noche y día, ...

Tiempo fuera positivo

El tiempo fuera positivo es un tiempo de reflexión respetuoso tanto para los padres como para los hijos, con un objetivo claro: Calmar, serenar, y no castigar. Seguramente conoces “el rincón del ...

Recomendamos

¡No te pierdas nuestra selección diaria!

Suscríbete y recibirás en tu correo nuestras mejores ideas

Suscríbete ahora

Relacionado

Yo tengo la magia , yo tengo el poder

Yo tengo la magia yo tengo el poder, dentro de mi corazón ..(nubeluz) Siempre he sido participe de dar leche y que amamantar es lo mejor, entiendo a muchas madres que aun a toda una campaña de lactancia materna siguen dando biberones y leches artificiales, con muchas excusas una de ellas "no tengo leche" una vez mas seguiré diciendo que eso es mentira ya lo van divulgando con mas frecuen ...

general cursos y talleres cursos ...

El Poder de la Comunicación.

¿Sabías que una buena gestión de la comunicación es clave, tanto para ti como para tu proyecto laboral? ¿Sabías que a menudo los proyectos e iniciativas empresariales fracasan por no tener una adecuada estrategia de comunicación? Si quieres: Conocer las distintas herramientas de comunicación a disposición de las empresas. Saber cuáles de ellas son adecuadas para cada negocio y situación. Aprende ...

niños bebé friki mis cosas ...

El 'palo del poder'

En mi casa hay tres palos guays: La espada láser de la Wii, la varita de Harry Potter y el destornillador sónico (El mando a distancia no cuenta porque es mío). Para mi desgracia mi madre considera que no estoy preparado para semejante poder y los mantiene escondidos lejos de mi alcance, mi padre está demasiado ocupado protegiendo el mando de la Play. Cuando digo lejos es en la repisa más alta que ...

general mi mundo

¿Conoces El Poder de la Maternidad?

Esta semana tengo a una invitada muy especial en el blog, su nombre es Fernanda y ella está al frente de “El Poder de la Maternidad” Así que cómo me encanta lo que hace, le he hecho una entrevista que he dividido en dos, ¿quieres conocerla un poco más? Sisgue leyendo… 1. Para que todos puedan conocerte un poco más, me encantaría que nos contaras como surge el proyecto El poder de ...

general escuela de padres familia ...

El mando a distancia o el cetro de poder.

Parece ser que desde que se inventó el mando a distancia éste se convirtió en el cetro de poder que todo el mundo desea y anhela, y los niños no son un caso a parte, todo lo contrario. Desde el mismo momento que los niños se dan cuenta del poder que ofrece este valioso  objeto no dejan de intentar apoderarse de él. Bromas a parte, hay que ser conscientes de lo importante que es consentir o no que ...

general actitud cansancio mental ...

Dejar de agradar para poder respirar.

Muchas veces queremos hacernos las fuertes pero somos “personas” con alma, corazón, sentimientos encontrados. Aunque he logrado dejar de hacer míos los problemas ajenos aún no he logrado entender esa parte del “ego” humano, esa parte del “agradar porque sí a costa de perder mi vida”. Es complejo, la verdad, pero es un trabajo interno que sé, me llevará más tiemp ...

general educación emocional educación social

Miércoles de reto, la autonomía.

Buenas noches cibernautas, en nuestro reto de las cinco emociones hoy hemos estado trabajando la autonomía. Los niños son más autónomos de lo que nosotros creemos, tan sólo tenemos que dejar que lo sean. Así que hoy estuvimos hablando de qué cosas eran capaces de hacer, el listado era muy largo. Pero otra historia es cuales de esas cosas que son capaces de hacer quieren hacerlas y nosotros dejamos ...

general mi mundo

El poder de la maternidad – II Entrevista

Y hoy toca la segunda parte de la entrevista que le he hecho a Fernanda de “El poder de la maternidad”, si te perdiste la primera parte puedes leerla aquí. 4. ¿Cómo trabajas con las mujeres? ¿Cuáles son los puntos que tratas en tu formación? El Empoderamiento Femenino es el objetivo fundamental en el Poder de la Maternidad y todas mis líneas de trabajo van en ese sentido. Mi experienc ...

general madre trabajando avanzar ...

El poder de decirnos “no se”

Por Gabriela Berta* Como mujeres, y más las que son mamás, pasamos mucho tiempo previendo el futuro. Tomamos decisiones para hacer o no hacer cosas en función de lo que creemos que es mejor para nosotras y nuestra familia. Buscamos anticiparnos con el fin de reducir las posibilidades de que algo que consideramos malo, nos sorprenda. Nos importa tanto lo que hemos logrado armar que deseamos protege ...

general educación educación social

El poder curativo de los abrazos

Buenos días cibernautas, ¿os apetece un abrazo? Estamos tan acostumbrados a ir de un lado a otro corriendo y sin parar que a veces nos olvidamos de la importancia de los abrazos. Cuando mi hijo se pone triste le pregunto ¿quieres un abrazo?. Sea lo que sea lo que le pasa, después del abrazo se siente mejor. Hay abrazos muy fuertes, de esos en los que te estruja, otros flojitos, sin ganas, algunos ...