La pequeña Lily Schooley, pidió a su mamá un plumón rojo para hacer la tarea. Pero en realidad pintó su cuerpo con el plumón permanente.
Después de un rato, usó todas sus habilidades actorales para demostrar que estaba verdaderamente enferma... al fin y al cabo había un brote de varicela en su escuela. ¿Qué podía salir mal?
En la FOTOGALERÍA te mostramos todas las imágenes de su travesura.
Sin embargo, Lily fue descubierta. No sólo porque aunque sus manchas parecen convincentes en fotos era extraño que le hubieran aparecido en sólo 10 minutos... también porque la pequeña ya había tenido varicela en el pasado y no es muy común volver a contraerla.
¿Pero qué sucedió después? Primero le dijo a su mamá que tenía comezón y ronchas. Pero cuando fue descubierta y sus padres tomaron con humor la situación, les contó lo sucedido.
Sin embargo... tuvo que asistir así a la escuela. Lily fue acompañada de una carta en donde explicaban lo que había hecho. Pues por más que intentaron, no pudieron borrar del todo el plumón permanente hasta después de 4 días.
En una entrevista con medios locales, su madre relató que Lily es una niña muy despierta y divertida. Y que en esta ocasión no quería asistir a la escuela pues no quería hacer una prueba de ortografía al día siguiente.
Como Lily sabía que algunos de sus compañeros estaban enfermos y que cuando ella había tenido la enfermedad no había ido a la escuela, había intentado replicarlo todo.
Aunque sus compañeros la miraban con desconfianza de que los fuera a contagiar, todos los adultos lo tomaron con humor y Lily aprendió una gran lección.