Llega el bebé a casa, ¿dónde va a dormir?
El lugar donde descansa el recién nacido, debe adaptarse a sus necesidades. Básicamente, existen cinco tipos de camas para bebés: moisés, mini cuna, cuna de viaje, cuna de colecho (para adaptar a la cama de los padres) y la cuna propiamente dicha.
Cada tipo de cama, tiene un tipo distinto de características, tamaño y movilidad.
Las mini cunas y los moisés, debido a su reducido tamaño, son perfectos para que duerma el bebé durante los primeros meses de vida. El problema es justamente su gran ventaja, su tamaño es reducido y enseguida, la mini cuna o el moisés, se quedará pequeño.
La diferencia básica es que, el moisés normalmente no incorpora ruedas y se trata más bien de un canasto o cesta.
Las cunas de viaje, no son recomendables como cuna habitual, pero sí para ser usadas en un periodo vacacional o en un momento puntual. Son cunas ligeras, prácticas, fáciles de transportar y plegar y normalmente, incorporan ruedas.
Cunas o mini cunas de colecho. Perfectas para cuando queremos dormir junto al bebé, pero no queremos tenerlo en nuestra misma cama.
Si no queréis tener, muchos trastos que ya no os valgan al poco tiempo de nacer vuestro hijo y, no queréis hacer grandes desembolsos, el pequeño puede dormir desde el primer día en su cuna definitiva.
Cunas de Ikea: la seguridad ante todo
Lo primero que los padres han de saber, es que existe una norma europea muy estricta de seguridad que establece las características que ha de tener cualquier tipo de cuna (no sólo las cunas de Ikea). Los padres han de asegurarse de que los barnices y materiales no son tóxicos, la distancia entre los barrotes es la adecuada (debe de estar entre los 4,5 y los 6,5 centímetros), la hondura del colchón debe ser la exacta, los bordes han de estar protegidos y, si la cuna tiene ruedas, es obligatorio que ésta cuente con frenos.
Las cunas de Ikea han superado las más rigurosas pruebas para asegurar que cumplen las normativas de seguridad más estrictas. Esto, por otra parte, garantiza que, dada su robustez, cuidando un poco la camita, pueda ser heredada por un futuro hermano.
Todas las cunas de Ikea cuentan con barras laterales separadas a una distancia de seguridad y cantos redondeados. Han sido fabricadas con materiales y acabados inocuos.
Cunas de Ikea: modelos, precios y características
De todos los modelos de cunas de Ikea, la más económica pertenece a la serie Flitig que tiene un precio de 39 euros, la más cara, cuesta 189 euros.
Todos los modelos de cunas de Ikea tienen unas dimensiones de 60 x 120 centímetros y cumplen con la normativa europea EN 716-1 (la norma de AENOR sobre mobiliario, cunas y cunas plegables de uso doméstico para niños).
Analizamos los diversos modelos:
Cunas de Ikea: Flitig
En lugar de barrotes, como el resto de cunas de Ikea, la cuna Flitig cuenta con una malla fijada.
La base de la cuna está diseñada para que circule el aire. Su precio es de 39 euros.
Cunas de Ikea: Sniglar
Tiene un coste de 49,99 euros. La base de la cuna Sniglar se puede montar a dos alturas distintas.
Cunas de Ikea: Hensvik
Con características similares a la cuna Sniglar, la cuna Hensvik cuesta 69 euros.
Cunas de Ikea: Gulliver
Cuenta 89,99 euros y se puede comprar en acabado abedul o blanco. Como ventaja frente a las cunas de Ikea vistas hasta ahora es que, ésta permite retirar uno de los lados de la cuna para que, de este modo, cuando el niño crezca pueda entrar y salir el sólo y así, poder usarla durante más tiempo.
Cunas de Ikea: Sundvik
Al igual que la cuna Gulliver, puede ser regulada a dos alturas y uno de los laterales se puede retirar. Su precio es 99,99 euros. Disponible en dos colores, blanco y marrón grisáceo.
Cunas de Ikea: Gonatt
A las ventajas de las cunas Gulliver y Sundvik se suma que esta cuna cuenta con tres cajones de almacenaje en la parte inferior.
Cunas de Ikea: Stuva
Tiene características similares a la cuna Gonatt, pero a diferencia de ésta, los cajones no vienen de serie y es necesario comprarlos aparte.
Los cajones Stuva bajo cuna, están disponibles en distintos colores para combinarlos con el estilo de la habitación del peque.
¿Y el colchón?
Si queréis una cuna que dure mucho tiempo, lo apropiado es invertir en un buen colchón. En Ikea, los hay para todos los bolsillos y de distinto tipo de materiales: látex, muelles, espuma y combinados según el tipo de firmeza que queramos para el descanso del pequeño.
Podemos elegir entre fundas tipo terciopelo o de punto, de tacto muy agradable. Los materiales de relleno, permiten la aireación de los colchones por sus distintos canales, creando, de esta manera una base seca y fresca para el niño.
Con Ikea, los padres ya no tenemos que elegir entre el confort y la seguridad de nuestros hijos y la asequibilidad de los productos. Los colchones de Ikea (todos llamados Vyssa) son transpirables y tienen la firmeza que el bebé necesita para su bienestar. Sus fundas se pueden lavar de manera sencilla en la lavadora. Además, al igual que las cunas, cumplen las más estrictas normas de seguridad.
Sus medidas (60 x 120 centímetros) se adaptan a todas las cunas de Ikea. El fabricante, recomienda utilizar los colchones por ambos lados para así ayudar a que oxigenen y duren más tiempo. Para conservarlos durante todo el tiempo que necesitemos, simplemente tendremos que añadir un protector de colchón o un colchoncillo.
Vyssa Slappna, es el colchón para cunas de Ikea más económico, cuesta sólo 12,99 euros. El más caro, es el colchón Vyssa Somnat, fabricado de látex, ideal para aliviar las tensiones del bebé y ayudar a que se relaje, tiene un precio de 89,99 euros.
Habitación completa en Ikea
El gigante de muebles sueco, no solo nos ofrece cunas sino también todos sus complementos.
Para completar las cunas de Ikea podéis comprar protectores para los barrones (las típicas chichoneras), sábanas, fundas nórdicas, edredones, mantas, faldones, sacos de dormir,…
Además, las cunas de Ikea forman parte de un conjunto de mobiliario todo coordinado por lo que, la cuna del bebé no desentonará con el resto de muebles. Es posible comprar toda la habitación coordinada a un precio muy asequible.
Otra de las ventajas que presentan las cunas de Ikea es que, cuando el bebé crezca y, pasemos al niño a su cama, la cuna puede ser transformada con un sencillo DIY en una mesa, una estantería, un banco,.. siguiendo cualquiera de los tutoriales que podemos encontrar en Internet.
Buen día a tod@s!!… y buena elección!!
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