Tú bebé y los pañales



Los pañales son uno de los elementos indispensables en cualquier bebé, y es que todos los bebés utilizan pañales para contener los desechos de su cuerpo sin mancharse. Ya que al ser pequeños y no tener experiencia aún no pueden comunicar cuando quieren ir al baño y mucho menos son autosuficientes como para limpiarse. Existen muchos tipos de pañal dependiendo de la edad, peso, tamaño y piel de tu bebé, ya que cada bebé es diferente y tiene necesidades distintas.

¿Qué pañales debo de utilizar?
Principalmente existen pañales desechables y ecológicos de tela, ambos son muy eficaces y de una infinidad de marcas muy diversas. Sin embargo la cantidad de dinero que debes de invertir en pañales es muy alta por lo que te invito a que hagas una comparación entre las marcas que mejor se adecuen a tu presupuesto y a las necesidades de tu bebé. Debes de tomar en cuenta que los pañales desechables son para una sola puesta, mientras que los ecológicos son lavables, por lo que representan menos daño ambiental.



¿Cuándo debo de cambiar a mi bebé?
En promedio cuando el bebé nace utiliza entre 15-17 pañales diarios, esto se debe a que como su cuerpo es pequeño y no tiene una gran capacidad de retención continuamente se encontrará desechando orina y heces. Para evitar rozaduras debes de cambiarlo cada 2 horas aproximadamente y cuando hay heces lo debes de cambiar inmediatamente. Es muy recomendable que cambies el pañal de tu bebé en cada comida, solo que procura hacerlo al finalizar de comer, ya que si lo cambias antes de comer es muy probable que haga del baño durante la comida por lo que el pañal tendría que ser cambiado rápidamente. Procura no despertar a tu bebé cuando le cambies el pañal, porque las probabilidades de que sienta frío cuando le quites el pañal y te haga del baño encima son muy altas.

¿Cómo le hago para cambiar el pañal a mi bebé?
Conforme pase el tiempo y tu bebé vaya creciendo se va a ir complicando el cambiarle el pañal, aquí te comparto una serie de pasos que a mí en lo personal me han funcionado de maravilla con mi pequeño:

1. Ten listo todo lo que necesites: de esta manera irás directo al grano y tardarás menos tiempo y así tu bebé no se desesperara. Recuerda que necesitas la bolsa de las toallas húmedas, pañal, cambiador, pomada, jabón neutro y agua tibia (en caso de que le vayas a lavar las nalgas).
2. Coloca el cambiador de tu bebé: para evitar manchas en la superficie en la que lo vayas a cambiar y de ninguna manera lo dejes solo, ya que muchos accidentes ocurren cuando lo cambias.
3. Procura darle algún juguete a tu bebé: para mantener su atención concentrada en el objeto y de esta manera impedir que se mueva mucho.
4. Retira el pañal sucio: intenta enrollarlo y asegurarlo a los lados con las cintas adhesivas que traen los pañales.
5. Limpia las nalgas de tu bebé: con las toallas húmedas de adelante hacia atrás y dentro de los pliegues de piel de tu bebé o de igual manera lava sus nalgas con agua y jabón. Aprovecha el momento para hablar con tu bebé, cantarle una canción o simplemente decirle cuanto lo amas.
6. Ponle el pañal limpio: acompañado de una capa de pomada para prevenir las rozaduras.

¿Qué es el “eritema amoniacal”?
Mejor conocidas como “rozaduras” que aparecen en las nalgas del bebé debido a la sensibilidad de su piel y el contacto que tienen con los desechos y el pañal en sí. La orina y las heces contienen amoniaco, que quema la piel de tu bebé y que forma las rozaduras, las cuales son muy dolorosas, requieren de cuidado y atención inmediata.



Cuidando de las rozaduras
- Cambia el pañal de tu bebé frecuentemente y procura no dejarlo con un pañal sucio por mucho tiempo.
- Para que tu bebé descanse un poco las nalgas, déjalo sin pañal el mayor tiempo posible para que se refresquen y no estén en contacto con la humedad del pañal.
- Procura lavarle las nalgas con agua y jabón cuando tu bebé evacue heces fecales, para de esta manera eliminar cualquier rastro que pudimos haber pasado por alto con las toallitas húmedas.
- Intenta poner pomada sobre las nalgas de tu bebé para aliviar cualquier posible ardor. Te recomiendo que utilices una crema hidratante o aceite de coco ya que además de ser un producto natural alivia las rozaduras rápidamente.
- Identifica la razón de la rozadura, muchas veces puede ser una reacción al jabón de cuerpo, detergente o del mismo pañal.

Como te puedes dar cuenta la piel de tú bebé es muy delicada por lo que debes de mantener mucho cuidado, especialmente en el área de las nalgas, por estar en contacto directo con los desechos naturales del cuerpo. Sin embargo es normal que algunas veces tú pequeño se llegue a rozar, no te sientas mal y procura atenderlo rápidamente para evitar que la situación se complique. El cuidar a tu bebé es una cuestión de amor, así que procura dar lo máximo de ti para prevenir el dolor a tu bebé.

Te invito a que sigas leyendo en mi blog más acerca del desarrollo y crecimiento de tu bebé, sin lugar a dudas encontrarás temas fascinantes a los que como mamá te recomiendo ampliamente echarles un vistazo. ¡Hasta la próxima!
 
 
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