Fue un verdadero lujo pulsar con el bosque, allí, debajo de un gran roble.
Qué increíble sensación esa de buscar tu pulso y mirar dentro primero para después encontrar el pulso del bosque y latir a la par.
Así lo viví, y así lo compartí con las 20 personas que participaron en el taller que impartí.
También espero que llegara de alguna manera a las otras 100 personas que estaban en otros talleres paralelos (rastreo de animales, baño de bosque, cómete el bosque, diálogos filosóficos…).
No sé si te lo he contado, pero pertenezco al grupo de organización de la jornada.
De hecho, fueron días previos de mucho trabajo, de organizarse, de reuniones, de ideas
Comenzamos a hablar de estigmercia (la inteligencia social que tienen algunos insectos y que hace que tengan un objetivo común).
Nos sentíamos como pequeñas termitas construyendo un termitero.
Y salió.
Todo rodó como la seda.
En la jornada, que fue vibrante de inicio a fin, además de talleres hubo ponencias, conversatorio y mucha gente linda y comprometida.
Esas pequeñas conversaciones con la gente fueron realmente nutritivas.
(Sobre todo gracias a algunas suscriptoras a las que pude poner cara )
Además las ponencias fueron muy inspiradoras.
Por suerte Campillo y el hospital de Olot no son las únicas iniciativas. (Puedes buscar en Google “Un bosque para la salud” si quieres saber más).
José Antonio Corraliza, profesor de eco-psicología de la UAM nos habló de la importancia de la naturaleza para el bienestar, la salud mental y la felicidad.
Pero sobre todo de la importancia de fomentar el amor por la naturaleza, desde el corazón, para aprender a cuidar la Tierra.
No sirven de nada los titulares fatalistas que pretenden fomentar el miedo, nuestra mente se protege y los ignora.
El amor por la naturaleza. Esto es lo que finalmente nos mueve a cuidar y proteger la Tierra. Así lo dijo:
“Será el amor y no el miedo.”
Y todo esto para mí, tanto en mi vida personal como profesional, cobra un especial sentido.
Por lo mismo,
en todos los libritos que incluyo en la Rueda de la Tierra late este amor por la naturaleza.
Fomentando experiencias al aire libre, leyendo cuentos y mitos de la naturaleza, aprendiendo los usos de las plantas, a hacer manualidades con elementos naturales, trayendo la belleza exterior al interior, observando desde el corazón
Así, se aprende a amarla.
Y si tú, mamá comprometida con la naturaleza y con la crianza de tus hijos, también quieres fomentar este amor por la naturaleza con la Rueda de la Tierra, puedes empezar a hacerlo ya mismo aquí.
Paz, amor y mucha naturaleza,
Llanos
Los paganzines de la Rueda del Año más accesibles para todo el mundo
Como te dije que haría, he hecho la Rueda del Año más accesible a todas las familias.¿Y esto qué significa?
Pues que los 8 libritos que incluye La Rueda te los voy a seguir enviando por correo: es importante que te lleguen, que los toques, que los abras y los leas con tus hijos
Sin embargo, los materiales adicionales, (juegos y recortables) te los voy a enviar por email para que solo imprimas los que tú quieras, las veces que tu quieras.
Con esto recorto en tiempo preparando packs y en impresiones y puedo ofrecer mucho mejor precio.
Desde hoy, ya puedes descubrir y celebrar en familia la magia de conectar con los ritmos de la tierra y adquirir los 8 libritos de las celebraciones (los he llamado pangazines ;)).
¿Qué incluye cada celebración?
Un cuento (o dos), lectura sobre la celebración, ideas de manualidades y recetas, adivinanzas, juegos
El material adicional por email incluye: juegos para el aire libre, recortables, banderillas, pósters…The post appeared first on .