¡Que ya ha llegado el viernes! Espero que para todos sea un fin de semana apetecible, pero para ir abriendo boca y empezando a disfrutar os traigo una nueva entrevista de la sección Conociendo a...
La entrevista de hoy me hace especial ilusión (no os imagináis cuánta); la mujer a la que conoceremos un poco más acaba de estrenar su maternidad, tiene un pequeñito adorable llamado Jan ¡y tiene tanto ángel! Él y ella, ambos son irresistibles.
Conocí a Noemí a través de una campaña publicitaria. ¿Os acordáis de #mizenfonemaxduramasque? Jajajaja Pues allí tuve el privilegio de conocer gente estupenda, pero entre ellos estaba ella, una chica súper dulce, muy carismática y que anunciaba su embarazo en el chat del grupo... ¡Ohhh! Morí de amor con su primera foto, y desde entonces nos seguimos mutuamente, ella flipa con mis mellizos y yo babeo por su pequeño muñequito.
Noemí es mejor conocida en IG como @noemifergo y tiene una galería preciosa que debéis seguir desde ya, os aseguro que os quitará el hipo con tanta foto gastronómica chula, es una chica sencilla, comprometida, carismática y muy, muy creativa. Es una de las pocas galerías que me saca sonrisas de las bonitas, de las que fluyen espontáneas, y es que así es ella: ¡natural! Pero os estoy adelantando mucho y segura estoy de que os será más entretenido leerla ¡Allá vamos!
Nos encantaría comenzar a conocerte un poco más, Noemí. ¿Qué te parece si te presentas tú misma?
Me llamo Noemí, estoy a un mes de cumplir 29 años, soy trabajadora social y puedo decir que ya he cumplido el sueño de mi vida: ser madre.
Liber: Cuéntanos, ¿Cómo te convertiste en influencer? ¿Fue algo meditado o simplemente surgió?
N: ¿Sinceramente? Surgió. Vas subiendo de seguidores y un día te das cuenta de que son muchas las personas que te siguen, más de las que llegué a pensar cuando abrí mi cuenta de Instagram hace años.
L: Últimamente, en las redes se ve muy clara la intención de mostrar solo una vida maravillosa que probablemente frustre a las madres, sobre todo a las primerizas. ¿Qué opinas tú de esto?
N: Opino que cada uno es libre de plasmar en las redes lo que más le apetezca. Aún así, no comparto la idea de mostrar solo lo maravillosa que es la vida. Soy partidaria de mostrar la realidad. Si hay un día maravilloso, genial, pero también hay días malos.
L: Cuéntanos cómo está tu salón exactamente en estos momentos.
N: Pues he tenido suerte de tenerlo ordenado actualmente. Mi marido me ayuda mucho a la hora de ordenar la casa. Eso sí, en mi salón no puede faltar el cochecito de Jan, su hamaca y las camas de nuestros peques Simba y Nala.
L: ¿Qué opinas de esta nueva forma de publicidad a través de las influencers?
N: Me parece genial. Creo que no hay nada mejor que una publicidad a través de las influencers. Cuando vamos andando por la calle y vemos un poste anunciando X producto (ejemplo: un bikini) podemos pensar si este será cómodo, cuánto costará... nos hacemos preguntas que esa misma fotografía no nos va a responder. En cambio, detrás de una cuenta de Instagram hay una persona que puede resolver estas dudas. A la hora de comprarme un bikini, puedo tener en cuenta su opinión, leer el resto de comentarios por si a otros consumidores les gusta o no, etc. Así que para mí, publicitar a través de influencers, es bien. Muy bien.
L: ¿Por qué crees que una marca que empieza decide contactar contigo?
N: Supongo (o creo) que antes analizará mi estilo, y si este le encaja... se pondrá en contacto conmigo.
L: Todas las madres tenemos algún momento en el día en el que nos frustramos hasta el nivel de querer salir corriendo. ¿Cuál es el tuyo?
N: De momento llevo la maternidad muy bien pero cuando ya son las 16 h. de la tarde, y aún falta una hora para que llegue papi, si Jan ha tenido un día "pesadito"... ¡necesito un masaje relajante por lo mínimo!
L: ¿Cuáles son esas "frases de tu madre" que juraste jamás decir y ahora las sueltas sin freno?
N: Pues de momento no he usado ninguna de las frases de mi madre hacia a Jan (todo llegará...)
L: Todo lo que vemos en RRSS nos crea una imagen, normalmente distorsionada, de la realidad. ¿Cuánto de real y cuánto de irreal hay en tus RRSS?
N: Lo más irreal en mi cuenta puede ser que cuelgue un plato de comida que no haya comido ese día. Siendo así, siempre informo de cuándo me lo he comido :) Para mí, todo aquello irreal es todo aquello fantástico, y por ende, no verdadero.
L: Ordena por orden de importancia para ti estas tres actividades para hacer con tus hijos: Leer, jugar, ver la tv.
N: Jugar, leer, ver la TV (ver la TV lo pongo lo último, pero hoy en día creo que hay programas muy educativos para los niños). Aún así, me muero por tumbarme en la cama con Jan y leer un cuento juntos.
L: En la educación de tus hijos, ¿prefieres centros públicos o privados? ¿Por qué?
N: Públicos. Pagar por ir a la escuela me parece... La educación debería ser siempre pública, igual que la sanidad. Eso sí, cuando estas no funcionan... Yo respeto todas las opiniones pero yo quiero que Jan acuda a un centro público. Que no me gusta por X motivo, que no le dan plaza por X motivo o lo que pueda llegar a suceder, entonces ya valoraría otras opciones, ¡claro!
L: Sé sincera: ¿Cuántas veces al día respiras, cuentas hasta diez y vuelves a ser mamá? ¿Y cuántas de esas veces piensas: "Cojo la puerta y ahí os quedáis un ratito sin mí"?
N: Jajajaja me cuesta llegar hasta diez... normalmente llego a dos y ya pienso: ¡me voy! Pero con Jan! Jiji. Sin él no voy a ninguna parte. Hay momentos para todo, lógicamente, pero me compensan gratamente cuando mi hijo me regala una sonrisa o me mira.
L: ¿Cómo te ha cambiado la vida las redes sociales?
N: Las redes sociales no han cambiado mi vida, son un añadido más en vida. He conocido gente muy agradable, gente que hoy en día la considero amiga y gente con la que comparto dos puntos: la maternidad y la gastronomía.
L: ¿Has sido de ese casi 90% de madres primerizas que han tomado decisiones influida por familiares, amigos y demás inoportunos, o, por el contrario, has tenido claro desde el principio todo lo que has querido hacer con tus hijos sin importarte un bledo la opinión de los opinólogos?
N: Soy de las que les importa un bledo la opinión de los otros. El niño es mío y el que opine más de la cuenta, que haga uno y lo eduque como quiera. Acepto mil consejos, porque siempre vienen bien y los agradezco muchísimo. Pero de ahí a dejarte influenciar... ¡apaga y vámonos!
L: ¿Por qué te gustaría ser conocida en las RRSS: por tu sinceridad y realismo o por tu preciosa galería de imágenes?
N: ¿Debo elegir una opción solo? Jeje. Antes creo que te hubiera dicho por la galería de imágenes. He invertido mucho tiempo en la fotografía gastronómica y el estilo culinario. A día de hoy, no disfruto del mismo tiempo que tenía antes de nacer Jan y por ello, no puedo dedicarme tanto como me gustaría. Por otro lado, la sinceridad, la transparencia y el realismo son tres características que siempre están presentes en mis publicaciones, sean tanto de gastronomía como de maternidad. Mi objetivo no es ser conocida sino compartir con el resto del mundo lo que para mí es lo mejor que me ha pasado jamás: ser madre.
L: ¿Cuál es la diferencia más grande que has notado desde que Jan llegó a vuestras vidas? Por ahora Jan es muy pequeñito, ¿cómo piensas compaginar tu trabajo con el cuidado de tu pequeño?
N: Quizás la diferencia más grande que he notado ha sido dedicarme menos o nada de tiempo a mí misma. Antes, aunque no saliera de casa, siempre iba arreglada. Ahora no. No tengo tiempo. La cartera ya lo sabe (siempre me ve con unas pintas....) Me gustaría que pudiera cuidarlo su abuela (mi madre) pero trabaja y es imposible cuadrar horarios... Seguramente irá a una guardería e intentaré que sea pública, y sino a una privada, sin problema.
¡Muchísimas gracias, Noemí!
Por prestarte a la primera, por ponérmelo todo tan fácil, por tu sinceridad y sobre todo por tu alegría. Es muy bonito encontrar gente que transmita esta sensación a la primera y logre mantenerla con el pasar del tiempo. A vosotros ya sabéis lo que siempre os digo: la semana que viene más y mejor, por ahora disfrutad del fin de semana y gracias por estar siempre al otro lado de esta pantallita. ¡Biquiños!