Esta temporada es especial para dar regalos a los niños y todos queremos darlos y pensamos: cómo no tener un detalle con ese ser especial que nos saca tantas sonrisas? Así que toda la familia desde abuelos, padres, tíos, primos, sobrinos y hasta conocidos, se unen a la temporada de regalos para ellos.
Difícilmente pensamos que el dar tanto y sin medida pueda causar un efecto no tan positivo en los niños y que pueden sufrir por ser hiperregalados. De hecho , los especialistas consideran que esto tiene consecuencias en el desarrollo emocional del niño.
Uno de ellos es que con el exceso , los niños pueden llegar a no darle el valor suficiente a las cosas. A no entender el esfuerzo y la manifestación de afecto que existe tras cada regalo. Incluso los especialistas afirman que el darle a los niños todo lo que piden los hace caprichosos y a la larga genera adultos insatisfechos. También, el exceso de juguetes, no permite que disfruten con gusto de ninguno de los presentes, se cansan rápido de ellos y en ocasiones generan apatía.
Una de las razones por las que se presenta el exceso al regalar es que muchos padres quieren compensar con algo material la ausencia de casa, el poco tiempo que pasan con ellos. Sin embargo esa aparente compensación tiene efectos nocivos para los pequeños que es importante tener presente.
Los regalos hacen parte de la felicidad en estas fechas pero no son el eje central , no hay que descuidar lo realmente importante como el amor, la atención , el juego y el compartir en familia.