Padres

PsicologiaYAutoAyuda_Com Idea guardada 3 veces
La valoración media de 1 personas es: Excelente

Me Llevo a los Niños y NO los verás Nunca

Si te vas, me llevo a los niños y no los verás nunca

Mtro. Andrés Gómez Espinosa

Amenaza común, generalmente del varón como un recurso que parece encaminarse a la conservación de la pareja, aun cuando el medio tenga una carga sin duda violenta. En una primera impresión, se percibe un alto valor por la unidad familiar; sin embargo, lo que se defiende, en sentido estructural, es la condición del estatus desempeñado y los beneficios que éste acarrea.

Ser padre de familia sigue siendo atribución de alta estima, sobre este rol se vierten cantidades exageradas de metáforas como: “el timón del barco”, “pilar de la unidad básica de la sociedad”, “jefe de la familia”, “la voz de mando”, “el responsable de tantas bocas que alimentar”, “el fuerte del grupo” imágenes que le ofrecen al progenitor una identidad sólida y de gran valor, prácticamente con independencia de cómo sea su desenvolvimiento paternal.

Enfados en la familia


La iniciativa de las mujeres de dar por terminada la relación de pareja dentro de un marco familiar no tiene buena recepción en muchos hombres. Precisamente la identidad con los esquemas de valor patriarcal llega a constituir su propia existencia, por ello, ante la declaración de ruptura la sensación de pérdida es devastadora. Se victimiza con prontitud y convicción, son pocas las dudas que puede tener acerca de ser el efecto negativo de la acción injusta de la esposa. Inmediatamente apelará a todos los esfuerzos y sacrificios que ha hecho por la familia, se mencionará la multitud de ocasiones que se ha quedado a trabajar con el propósito de incrementar el patrimonio, señalará la austeridad del proveedor, cuyo sacrificio merece santificarse. Lo que no se dirá y se niega rotundamente, es el móvil cultural de sus acciones: constituirse en un macho alfa con todas sus virtudes.

El control sobre el grupo parece ser una constante de gratificación, decidir por los demás, regular todo evento, estimar los alcances de todo hecho, entre otras prácticas, son vivencias que arrojan al controlador estados reconfortables. Corresponder a los mensajes sociales que insisten en la facultad masculina de ordenar al grupo otorga sensaciones de realización. Cumplir con lo establecido en el entorno patriarcal, aunque sea absurdo y abusivo, va construyendo en el sujeto una identidad de certeza cognitiva, emocional que le da el soporte para de ahí ejercer sin duda un cúmulo de acciones morales, su universo familiar de lo aceptable-virtuoso y lo reprobable, inadecuado.

Raíz del control paternal

Seguir validando concepciones sociobiologicistas, como el origen de los papeles en los grupos sociales humanos, carece de consistencia probatoria y argumentativa. Suponer que la masa muscular masculina, que genera mayor fuerza, es un destino en los esquemas de coexistencia no se puede aceptar, porque las organizaciones actuales ya no se basan en la fuerza, ni en la violencia, le apuestan a la racionalidad que consiste en la implementación de lo observado, lo pensado en la vida humana de cualquier ámbito. Los grupos humanos no son una reunión de especies estructuralmente irracionales, son resultado de procesos históricos complicados que han llevado a vivir de la forma más adecuada posible, en cuanto lograr hacer perceptible aspectos que en otro momento parecían ser convenientes y que a la luz de la reflexión se miran desvirtuados.

Un rasgo tabú en la evolución social humana es la desproporción del confort, es difícil imaginar que haya armonía mientras las diferencias en goces como consecuencia de los bienes materiales o los lugares asignados socialmente persistan. La familia también es un lugar de desproporciones, no sólo por las características de cada miembro que lo conducen a tener un rol particular, ya que el sitio específico es predominantemente asignado por una definición cultural antes que por lo irrepetible de los rasgos. Por ejemplo, el menor, de sólo cinco años, cuenta con baja altura, poca fuerza y un estado cognitivo que implica una relación con los demás; no obstante, estas características se subordinan a la posición protagónica de la mirada patriarcal, que supuestamente es quien sabe qué hacer en cada situación.

La venganza del patriarca

La personalidad patriarcal se compone de autoritarismo, lo que quiere decir un nivel de intervención sobre la vida de los demás bastante extendido. En una separación simple, la autoridad es la decisión sobre los otros representando sus deseos y condiciones. El autoritario no atiende al lugar de sus subordinados, los ignora y propasa sus funciones de convivencia armónica para irrumpir en cualquier área, incluso las íntimas.

El patriarca se concibe con dotes poco comunes, constantemente envía mensajes de superioridad que son validados, al menos, por una parte de su grupo. Genera dependencia al crear angustia si llegase a faltar, lo hace mediante la exageración de los problemas y la capacidad que sólo él tiene para afrontarlos. La dominación como condición clínica tiene gratifica en la “admiración” que le otorgue, en diferentes expresiones:

Halago. Éste emerge de los momentos cuasi tiernos que llega a tener con sus oprimidos. Experimenta convivios amorosos, asumiendo a menudo actitudes humildes, declara que tiene conciencia de sus excesos, llegando a pedir perdón, prometiendo que llegarán tiempos mejores, que ha comprendido sus errores y descubierto el valor tan grande que tienen para él sus seres queridos, a los que lastima.

Obediencia. Las decisiones u órdenes deben ser ejecutadas a la brevedad. No debe haber duda de la virtud con las que se han definido. El acatamiento debe hallarse sobre una base de convicción, antecedida por diversas ocasiones que dieron fe de la certeza patriarcal.

Sumisión. Es el grado superlativo de la obediencia, si ésta es poco racional, la sumisión se sustenta enormemente en la emotividad, principalmente en el miedo, mismo que no surge espontáneamente, en tanto que lo respalda múltiples práctica de maltrato, entre las que destacan la agresión verbal, física, emocional
Autoritarismo del padre


¿Qué hacer?


No hay fórmulas garantizadas para aminorar o erradicar la actitud de control y amenaza; pese a ello, el carácter de la comprensión más profundo de este hecho arroja pautas para accionar, el primer dato es indagar cómo se construyó la relación de ese poder que ahora se volvió tan asfixiante para de ahí considerar la posibilidad de destejerlo. Son diversos los esquemas que lo originaron, siendo el más común las condiciones de generosidad que se mostraron, especialmente, los recursos, las actitudes de protección y las sensaciones de fortuna que se elaboran en las mujeres oprimidas.

Sentirse afortunada, endeudada, entre otras sensaciones, es colocarse en un sitio de baja movilidad, atada a no intentar nada, a sentir que la separación será aún más difícil que la permanencia. Ante esto, se debe comenzar al ejercicio de logros que impliquen reconstituir la capacidad de reconocer la utilidad propia. Entre estas sensaciones de privilegio y miedo, se ha ido armado la sensación de soledad, lo que en muchos casos es una realidad, se fueron desconectando las relaciones en “bien” de la mejoría familiar, incluyendo conexiones familiares, por lo que se requiere un reacercamiento con las personas que se tenían lazos más profundos de solidaridad y afecto.

Otra instancia de apoyo es la institucional, prácticamente en todos los países de occidente se han creado instituciones de apoyo, pertenezcan al Estado o sean iniciativas de la sociedad civil. Pueden aparecer con el título de apoyo a las mujeres, a la familia, por la equidad de género, entre otros.

Referencias

Álvarez Bermúdez, Javier y Hartog, Guitte (2005). Manual de prevención e violencia intrafamiliar. México: Trillas.

Álvarez-Gayou Jurgenson, Juan Luis y Millán, Paulina (2010). Re celo porque te quiero: cómo los celos nacen del amor, pero lo matan. México: Grijalbo.

Castillo, Moisés (2016). Amar a madrazos. México: Grijalbo.

Gracia Fuster, Enrique (2002). Las víctimas invisibles de la violencia familiar: El extraño iceberg de la violencia doméstica. Madrid: Paidós.

Linares, Juan Luis (2010). Del abuso y otros desemanes. El maltrato familiar entre la terapia y el control. Madrid: Paidós.

Whaley Sánchez, Jesús Alfredo (2013). Volencia intrafamiliar. Causas biológicas, psicológicas comunicacionales e interaccionales. Madrid: Plaza y Valdés.

Fuente: este post proviene de PsicologiaYAutoAyuda_Com, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Recomendamos

Relacionado

general actitud bienestar sostenible ...

Aún me emociona leer mi propia historia…

…y que fortalecida he salido de ella ;) Gracias por darme voz Más que Madres (aquí) Yolanda Fortes soy yo, una mamá de dos niños que han llegado a mi vida (2008 y 2012) para ponerla patas arriba. ¡Cuánto lo necesitaba! Me case muy joven por caprichos del destino pero mis niños tardaron en llegar. Lo que se supone una búsqueda placentera de un embarazo se convirtió en un calvario lleno de es ...

general colegio entre papis ...

Papá, se me ha roto un diente / entrepapis.com

Uno cree que su hijo va a tener siempre dientes de leche, pero llega un día en el que el Ratoncito Pérez aparece, hacia los 5 – 6 años.  Es ley de vida, lo sabemos todos, pero parece que los niños van a ser siempre niños, ¿verdad?  Sin embargo, los dientes también se pueden caer o romper por motivos no naturales y, precisamente, el otro día coincidimos con otros papis a los que no veíamos de ...

pequeñas ideas... grandes ilusiones

La educación… con sentido común

No hay duda de que ser padres es una experiencia única y que todas las preocupaciones que dan los hijos están compensadas con creces. Esa sensación de “Importante” cuando los hijos son pequeños y buscan tu reacción para entender el mundo, es difícil de explicar. Pero a veces, el ritmo de la sociedad es más fuerte que nuestro sentido común y con el concepto de educación, pasa como con l ...

general actitud bienestar sostenible ...

Aún me emociona leer mi propia historia…

…y que fortalecida he salido de ella Gracias por darme voz Más que Madres (aquí) Yolanda Fortes soy yo, una mamá de dos niños que han llegado a mi vida (2008 y 2012) para ponerla patas arriba. ¡Cuánto lo necesitaba! Me case muy joven por caprichos del destino pero mis niños tardaron en llegar. Lo que se supone una búsqueda placentera de un embarazo se convirtió en un calvario lleno de espi ...

aborto infertilidad miedos

¿Y si nunca llego a ser madre?

Se que acabo de empezar a buscar un embarazo, que no llevo nada intentándolo, que lo que me ha pasado no es nada comparado con lo que le ha pasado a otras parejas, pero esto no siempre me consuela, y muchas veces pienso en si podría vivir sin ser madre. Posiblemente sería muy feliz, haría cosas que no podría haber hecho con hijos, y por supuesto dispondría de más tiempo y más dinero. El dinero es ...

Crianza Pre-Escolar Reflexiones ...

Cuando los niños que lo tienen todo nunca tienen suficiente

Me pasó el otro día. Me di cuenta que mi hija de cuatro años no está satisfecha con nada. Nada es suficiente para ella. No me refiero a que ella no disfrute de jugar y no sonría y sea feliz, o que llore mucho todo el tiempo. Sino más profundo que eso, ella que lo tiene todo y más, resulta que no se complace ni logra estar satisfecha con nada, no tiene grabado un chip de gratitud. Nos fuimos al cin ...

niños batallitas premios

Se me acumulan los premios, esta vez 'Premio Conóceme'

Otro nuevo premio para Entre Pañales y Biberones, esta vez de la mano de El mundo de una mamá, un blog muy completo que os recomiendo añadir a los que ya sigáis ! ; ) Para recibir el premio, nuevas preguntas que contestar.... así que ahí van : ? ¿ Por qué empezaste el blog ? Bueno, pues creo que esta pregunta ya la contesté alguna vez.... pero las reglas, son las reglas, así que vuelvo a contesta ...

Educación respetuosa autoayuda para mamás y papás

Cómo enfrentarnos a los cambios de etapas en los niños

Los niños pasan por muchas etapas. Cuando ya te has adaptado, de repente hacen un cambio, dan un estirón de crecimiento (interno y externo) y todo cambia, teniendo que volver a adaptarse a las nuevas necesidades que nuestro peque nos está mostrando en esa nueva etapa. Ser padres y madres es un trabajo en constante cambio y para que no se nos desmorone el mundo lo mejor que podemos hacer es confiar ...

Educación Escuela de padres Ser padres

Cómo inculcar sentido común en nuestros hijos

Seguro que en más de una ocasión te has planteado cómo puedes inculcar un poco más de sentido común a tus hijos. Cómo transmitirles ese conjunto de creencias o pensamientos compartidos sobre aquello que es adecuado hacer, pensar o decir en determinados momentos.  Ese tipo de pensamientos que nos salva de cometer errores, de meternos en problemas y evitar peligros innecesarios. Porque el sentido co ...