comunidades

El alma de la fiesta o la gogó de la charanga

almadelafiesta
“Sin música, la vida sería un error”, decía Friedrich Nietzsche. Mara, que ni ha leído a Nietzsche ni tiene la más remota de quién puede ser ese señor de apellido impronunciable, debe pensar algo parecido. Ya os conté en el lejano mes de octubre (han pasado ocho meses que me han parecido años), el amor de nuestra pequeña saltamontes por la música, el ritmo y el baile. Entonces atravesaba una fase en la que parecía imitar a Miley Cyrus o Rihanna bailando twerking. Con el tiempo, como es normal, ha ido puliendo sus movimientos a la par que crecía su pasión por la música. Si a eso añadimos que Mara también considera que dormir es un error, una pérdida de tiempo, la ecuación cuadra a la perfección: En casa tenemos una festera de manual, el alma de la fiesta, la niña a la que todos siguen cuando por los altavoces suena el “Follow the leader“.

Hace un par de fines de semana nos lo volvió a demostrar y, de paso, encandiló a todo el mundo en un pueblo de Córdoba al que fuimos como invitados de una boda. El viernes noche, el día antes de la boda, celebramos una previa en un bar del pueblo. Y allí, mientras tapeábamos y cerveceábamos, apareció una charanga. Tres horas de música después, pasada ya la medianoche, Maramoto seguía pidiendo “má, má, má” a los miembros de la charanga. No tenía fin. Estaba poseída. Durante todo ese tiempo no paró de bailar, saltar y aplaudir en ningún momento. La gente hacía corros para verla. Alucinaban en colores. Se iba con unos y con otros, bailaba con unos y con otros, se reía con todos. Y todo lo hacía a un ritmo frenético. Endemoniado. Y, por supuesto, con una sonrisa en la boca. Para que luego digan que si una niña no va a la guardería no se socializa. Me río yo de esa frase de manual.

‘La gogó de la charanga’, como no me quedó más remedio que bautizarla tras semejante exhibición, se había metido a todos en el bolsillo. Había conquistado el pequeño pueblo cordobés moviendo las caderas. Bailando y sonriendo. Esas fueron sus únicas armas. Durante toda su exhibición de baile y resistencia, mientras la mamá jefa y yo la mirábamos completamente prendados  (que no sorprendidos, porque estamos acostumbrados a su ritmo), no pararon de acercarse otros invitados, completamente alucinados, diciéndonos que estaban enamorados de nuestra hija, preguntándonos cómo tenía tanto aguante y energía, queriéndola hacer hija adoptiva de un pueblo de León en el que al parecer, con su alma festera, Mara sería más que bienvenida.

Mara dejó huella. Tanto que al día siguiente, en la boda, siguió siendo el centro de atención. Y eso a pesar de que estuvo mucho menos activa, aspecto que atribuímos a que ella es más de fiesta de pueblo, de charanga, de música en directo y baile en plena calle. Aún no le ha cogido el punto a la música electrónica. Aún así, a la mamá jefa y a un servidor no dejaron de acercarse personas a decirnos que teníamos una hija preciosa, a comentarnos que Maramoto les había impresionado con su ritmo la noche anterior, a recordanos que estaban enamorados de ella. Enamorados como lo estamos nosotros. Pese al agotamiento que conlleva aguantar ese ritmo que ella impone día sí y día también. Pese a lo difícil que resulta a veces gestionar un carácter tan volcánico e indomable como el suyo. Algún invitado que se fijó en algo más que en los bailes de nuestra pequeña saltamontes se aproximó y a voz en grito, entre los decibelios desbocados de la música, nos dijo que admiraba la personalidad que tenía siendo tan pequeña, la fuerza que tenía para transmitir sentimientos. Y la verdad, viniendo de alguien que no forma parte de nuestro entorno y que habíamos conocido apenas unas horas antes,  escucharlo me pareció maravilloso. No puedo estar más orgulloso de mi pequeña gogó de la charanga.

Fuente: este post proviene de Un Papá en Prácticas, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Recomendamos

Relacionado

general colaboraciones bici en familia ...

Decabike, la fiesta de la bici en familia

“Siempre que veo a un adulto encima de una bicicleta recupero la esperanza en el futuro de la raza humana”, H.G. Wells Al papá en prácticas, que nunca destacó por su habilidad, le costó aprender a montar en bici. Por suerte, tuve un padre que no cejó en su empeño y me llevaba fin de semana sí y fin de semana también a las eras de las afueras del pueblo en el que me crié. Y allí volví ...

general andanzas fiesta del pijama ...

La fiesta del pijama

Cada noche, ya cenados y preparados para ir a la cama, en la casa de la familia fofucha empieza la tradicional fiesta del pijama. Una fiesta en la que siempre se lo pasa bien Mara, mientras que sus padres en prácticas empiezan animados y acaban derrotados. Pero hay que pasar por ello antes de conciliar el sueño. Para Maramoto es obligatorio. Por momentos hasta parece su momento predilecto del día. ...

Andanzas

Fiesta de graduación

Me resulta extraño el concepto de fiesta de graduación. Antes, hace no tanto, me parecía algo propio de las películas de Hollywood, de esas celebraciones en las que siempre brillaban el más guapo y la más guapa de la clase y en las que, de vez en cuando, un patito feo se convertía en delicado cisne y les robaba el protagonismo. Hoy la globalización las ha sacado de la pantalla de cine y las ha mul ...

general otros

Mañanas de sábado…

… digo sábados como puede ser otro día, ese que te da por hacer la casa a fondo… Yo soy así de las que pone la música a tope, se planta una coleta… y ala!!! a limpiar!! Y de música te voy a hablar, tengo millones de listas de reproducción según la ocasión, porque ya sabemos todos.. ¿que sería la vida sin música? como dijo Friedrich Nietzsche, un error. Seguro que tu tienes tam ...

general curiosidades deseos ...

Pastillas para el Alma.

El otro día por casualidad Soficó encontró unos botes muy curiosos en una tienda. Eran ni más ni menos que las auténticas pastillas para el alma. Exactamente esas píldoras que todos hemos querido encontrar en muchas ocasiones de nuestras vidas. Pastillas para tener buena suerte cuando ésta parece habernos abandonado. Pastillas para el optimismo, el ánimo y la ilusión que muchas veces perdemos. Pas ...

Andanzas

Por qué elegimos el colegio de Mara

El jueves pasado Mara inició su andadura en el colegio. Y lo hizo feliz, con una especie de fiesta de bienvenida (a la que también estábamos invitados los padres) para descubrir el que, si no pasa nada, durante los próximos 13 años se convertirá en su segundo hogar. Fue apenas una hora y media, pero a la pequeña saltamontes le bastó para regresar a casa con ganas de más “cole de mayores̶ ...

bebés bebé experiencia personal ...

Recomendaciones para la fiesta de cumpleaños

El domingo pasado celebramos el primer añito del enano (foto del homenajeado), y no es que por ello sea ahora una gran entendida en fiestas de cumpleaños, pero sí que puedo sacar un balance de cosas que repetiría y cosas que las hubiera hecho de otra forma, pero claro, supongo que a todos nos pasa lo mismo y el primer cumpleaños nos hace tanta ilusión que nos lanzamos a la piscina. - La comida La ...

general artículos

SE ME ENCOGE EL ALMA

Hay veces que la vida no es fácil. No debería quejarme pues la verdad es que exceptuando unos baches en mi niñez que mis padres supieron sortear, no me ha ido nada mal. He tenido la suerte de poder estudiar lo que me gusta y de trabajar también en lo que me gusta. Tengo la casa de mis sueños y un préstamos asequible. Sólo he tenido una pareja, pero llevo media vida con él y pasaremos la otra medi ...

general andanzas de la cuna a la luna ...

Libros para bebés inquietos: De la luna a la cuna de Kalandraka

Vaya por delante que se trata de unos libros ideales para todo tipo de bebés. Si añado lo de "inquietos" en el titular es porque a nosotros nos han venido de maravilla con nuestra pequeña saltamontes, que tiene una gran tendencia a dispersarse y a pasar a otra cosa mariposa en menos que canta un gallo. Desde hace algún tiempo voy leyendo en otros blogs que sigo a madres y padres que dice ...