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Querido blog

Querido blog:

Te escribo para decirte que no te he olvidado, que pienso en ti muy a menudo, pero no encuentro los momentos que tú y yo necesitamos a solas para estar juntos.

En estos meses he pensado mucho en ti. Y te echo de menos. Pero el asunto está complicado. Ante todo, no quiero que te culpes de nada, no es por ti, es por mí. Podría decirte que no encuentro tiempo para estar contigo, pero si soy sincera, no es por tiempo, es por ganas. Hace unos meses tenía tiempo de trabajar, estar con los niños, hacer las cosas de casa y sentarme a escribir contigo. Ahora, el tiempo debería ser el mismo, así que en realidad, lo que no hay son ganas. Pero de nuevo te repito que no es culpa tuya.

Estoy desganada. Totalmente. Me analizo y me doy cuenta de que estoy apática total. Desde que Jose falleció, veo que me he encerrado en mi misma y hasta me relaciono con mucha menos gente. No me apetece nada encontrarme con gente, hablar y dar explicaciones. No quedo con gente a la que no veo desde el tanatorio o antes, por falta de ganas. No contesto llamadas de teléfono de personas con las que hace meses que no hablo. No voy a lugares donde me pueda encontrar con nadie. Si voy por la calle y veo a alguien conocido a lo lejos, intento cambiar de acera para evitarlo. Cuando tengo que ir al trabajo por algún motivo, agacho la cabeza e intento pasar desapercibida para ver al menor número de personas posibles. Pongo excusas cuando me proponen algún plan que implique salirse de mi rutina. Mis relaciones personales se reducen a un pequeño y agradable número de personas con las que he mantenido un contacto continuo; fuera de eso, no me apetece nada.

Estoy desganada. Si estoy en casa y no sé qué hacer, me voy a la cama y me tumbo. Intento dormir, aunque muchas veces no lo consigo. O juego con los niños en la cama, no sé por qué, la cama se ha convertido en un lugar cálido y acogedor donde poder pasar muchos ratos.

Y estoy desganada contigo, querido blog. Me he descubierto algunas veces pensando en cerrarte, en pasar página. Le he dado vueltas al asunto, en serio. Te tengo bastante abandonado. A veces pienso que sería mejor dejarlo definitivamente. Pero luego me doy cuenta de que aún tengo muchas cosas que contarte. Aunque ahora no tenga ganas. Aunque ahora tenga algo que decirte, piense en sentarme delante de la pantalla para contártelo, y termine pensando que prefiero reposar un rato la cabeza en la almohada?

Querido blog, espero que me comprendas y sepas esperarme. Espero que estés ahí para cuando te necesite, a las buenas y a las malas. Espero que sepas agradecer las pocas palabras que ahora me digno a contarte y sepas esperar las que están por llegar (o eso espero). Porque tengo muchas cosas en la cabeza para compartir contigo, muchas cosas que quiero contarte, aunque ahora mismo no tenga ganas de sentarme a escribirlas.

Abrazos

Diana

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Etiquetas: niñosgeneral

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