Cuando leo o presencio, lo que en la redacción llamamos, en un alarde de profesionalismo, 'casos prácticos de padres' pienso en 2 cosas: primero,
''qué difícil es ser padre o madre y además, hacerlo bien''. Y segundo, ''qué difícil es conseguir que un niño pequeño
te haga caso a la primera''.Es famosa, en este sentido, la fase de
negación de los 2 años. La verdad es que siempre pensé que era un tópico más, pero ahora que leo mucho en foros y blogs de padres, me doy cuenta de que es una rutina que se vive en muchas familias. ¿Vosotros ya la habéis pasado con vuestros niños? ¿Cómo os enfrentáis a un continuo
'no,no,no,no...'? ¿Termináis por ceder?
Hay quien dice que aplicando la
severidad y una disciplina férrea, el niño se acaba acostumbrando a portarse bien, porque termina
temiendo, de alguna manera, la reacción de sus progenitores. Sin embargo, no todos los expertos creen que ése método sea el más efectivo. Quizá creamos que a
corto plazo sí, porque el niño 'se calla y ni se mueve', por miedo a que le reprendamos, pero a la larga, se pueden generar conductas de inseguridad,
vulnerabilidad e incluso
rebeldía en los niños.
Por esta etapa de negación constante
no pasan todos los niños,sin excepción. Tan sólo algunos cuyo ritmo de crecimiento y carácter lo marcan. Hay que tomarla como una parte más del desarollo de algunos peques, y nunca se debe exagerar creyendo que se trata de un
trastorno. Los expertos recomiendan 'dar al niño el cariño que él solicite', pues es en éste ámbito, el
emocional, en el que más arisco o agresivo puede volverse.
¿Quién opina?