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10 consejos prácticos para visitar Edimburgo en familia

Este verano hemos disfrutado de la inmensa suerte de visitar Edimburgo en familia y recorrer la ciudad no una, sino muchas veces. Ventajas de haber vivido casi tres meses en esta preciosa ciudad y poder recorrerla de cabo a rabo, aunque aún nos ha quedado mucho que ver. Te aseguro que lo siento como un auténtico privilegio. Edimburgo no es solo maravillosa en sí misma sino que tiene una inmensa oferta de ocio, cultura y naturaleza que te permite disfrutarla de muchísimas maneras. Por ello es un destino perfecto para familias con niños, además de ser una ciudad totalmente family-friendly. Al tener la suerte de pasar allí casi todo el verano y vivir una experiencia a fondo, se me ha ocurrido hacer una compilación de todo aquello que me ha permitido moverme sola por Edimburgo con mis hijos. Esas cosas que una vez te pasan piensas “como no se me ha ocurrido antes” o “y yo por qué no sabíaesto”. Pues nada, ¡para eso estoy yo! aunque claro, tampoco me se todos los trucos del mundo pero sí lo que a mi me ha funcionado y me ha permitido moverme por Edimburgo y disfrutar a tope con mi tropa. Aquí van mis diez consejos prácticos para visitar Edimburgo en familia Empieza el día pronto y organiza el horario. Los museos y lugares de interés a visitar cierran temprano. En España tenemos la maravillosa costumbre, sobre todo en verano, de echarnos la siesta y salir por la tarde. Pero aquí normalmente a las 5 p.m. cierra todo, por lo que si sales a las 4 p.m., que en España es una hora razonable para visitar un museo por puro placer, en Edimburgo -y Escocia en general- es “ir pa ná”. Si además visitas Edimburgo de otoño a primavera es posible que te anochezca muy temprano y el tiempo te cunda menos. La lluvia en Edimburgo es una maravilla. Sí, ya se que maravilla rima con Sevilla. Pero la realidad es que en Edimburgo llueve, prácticamente todos los días del año, al menos en algún momento del día. A veces pasan varios días seguidos lloviendo casi continuamente. Así que la lluvia no debe ser un impedimento para salir y disfrutar de la ciudad. Por suerte hay muchos lugares – castillos, palacios, museos, iglesias y catedrales y etc… – que visitar donde no os mojareis. Así que lo importante es la actitud y un buen chubasquero. Sí chubasquero, no paraguas. Conste que yo tengo paraguas y siempre llevo dos paraguas de bolsillo en la mochila. Pero en Edimburgo además de llover frecuentemente, suele hacer mucho viento, y el viento es poco amigo de los paraguas. No suele llover abundantemente, a veces ni siquiera por largo tiempo-puedes dejar de llover en el tiempo que tardas en sacar y abrir el paraguas- por lo que es más sencillo y práctico cubrirse con el chubasquero que abrir un paraguas. No cargarás con bultos innecesarios y te podrás abrigar y desabrigar rápidamente cuando te haga falta. La ropa, de menos a más. Si la ropa te genera dudas, te digo lo mejor, al menos en verano. Camiseta de manga corta, chaqueta o jersey fino, chaquetón y chubasquero. O chubasquero -es más fino, abriga menos y probablemente lo necesites más- y chaquetón. En un mismo día puede hacer frío, claro, sol, lluvia y viento, así que lo mejor es poder adaptarte según va cambiando el tiempo. Haz un planning de los lugares a visitar. Por suerte, en Edimburgo hay muchísimo que ver. Castillos, museos, calles y callejones, cementerios, parques, zonas verdes. No te digo nada si te digo que es imposible verlo todo en dos o tres días, así que elije bien aquellos lugares y organiza bien su visita en función a horarios de apertura, duración de cada visita, distancia entre ellos, tiempo de desplazamiento, opciones de transporte y etc… para no perder el tiempo innecesariamente. Lleva un tentempié o la comida encima. En Edimburgo no te faltará sitio para parar y tomarte un café, un refresco o comer si teneis hambre. Pero aunque no es excesivamente caro, tampoco es lo más barato del mundo. Prever unos bocadillos, agua, galletas, algo de fruta, no te costará trabajo os permitirá no solo comer en cualquier momento, sino ahorrar dinero y sobre todo tiempo en las esperas. Los escoceses son muuuuuy tranquilos y en la hostelería se nota especialmente a la hroa de servir. Además, hay tantas zonas verdes que podreis improvisar un picnic fácilmente y disfrutar de la naturaleza en la ciudad, en vuestro recorrido turístico. Incluso en los museos podreis comer en sus jardines exteriores o en salas de interior dispuestas para ello. Sí, lo tienen todo muy bien pensado estos escoceses. Manta de picnic, sí. Hablando de picnic, llévate una manta de picnic contigo, y no me refiero a que te la lleves de España, porque allí podrás comprarla mismamente en Primark por 5 libras. Agradecerás echarla en los muchos lugares con hierba que podrás disfrutar en Edimburgo y podrás improvisar el momento de la comida o merienda prácticamente en cualquier parque o zona verde, fácilmente. Yo me compré una al poco de llegar en un supermercado y la llevaba siempre en la mochila. ¿Por qué?. Pues por lo que te decía, porque el momento de hacer picnic o tumbarse en la hierba puede surgir cuando menos te lo esperas. Entonces agradecerás tener tu manta de picnic, y si es impermeable, mejor, por esto de que el césped suele estar húmedo. Family Day Ticket para los desplazamientos en bus urbano. Edimburgo no es una gran ciudad pero sí es extensa. Esto se debe a que su crecimiento es horizontal, por lo que las distancias a recorrer suelen ser grandes. Nada que no  se puede hacer caminando pero los niños pueden cansarse, sobre todo si os queréis mover de un punto a otro de la ciudad. La compañía Lothian Buses funciona de maravilla, te llevan no solo por toda […]

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