Ecografías 4D: ¿Qué son?
Hoy en día la tecnología ha hecho posible, que podamos ver a nuestro futuro bebé dentro de nuestro útero con una precisión increíble, gracias a las ecográfias 4D.
Estas ecografías, ya no solo muestran imágenes planas y difíciles de interpretar para todos los que no somos médicos, sino que permiten ver al bebé con volumen, percibir sus rasgos faciales.
Pues bien, las ecografías 4D son ecografías 3D, con la única salvedad de que las ecografías 4D tienen movimiento.
Es decir, con las Ecografías 4D, podremos ver hasta las muecas del bebé, un parpadeo o incluso un bostezo.
Es increíble incluso ver a algunos bebés chupándose su dedito o dedicándonos una sonrisa.
Y ahora además también está lo que se conoce cómo ecografías 5D, que lo que consiguen es un vídeo de aún mayor calidad si cabe, gracias a la tecnología HD.
Incluso a veces es difícil distinguir si se trata de un vídeo real de un bebé o de una ecografía 5D.
Así, cuando acaba la ecografía, el médico te proporciona, ya no solo una foto de tu bebé, sino un vídeo, para que puedas regocijarte viendo a tu bebé una y otra vez antes de que nazca.
Hoy en día da igual donde vivas, puedes hacerte una ecografía 4D en Zaragoza, en Madrid, en Barcelona, en Valencia, en Sevilla…o incluso en cualquier ciudad pequeña seguro que encuentras un centro especializado para hacértela.
Eso sí, elige bien, ya que la calidad de los ecógrafos pueden variar mucho de un sitio a otro, por lo que te recomendamos que elijas un centro que cuente ya con la tecnología 5D, lo que te asegurará la calidad de la ecografía.
¿Pero, cómo funcionan realmente las ecografías?
Una ecografía es un sistema que permite visualizar al bebé dentro del útero, gracias a un aparato que emite ultrasonidos.
Esas ondas sonoras aunque no son perceptibles por el oído, se transmiten por los tejidos y en función de sus características, la distancia a la que se encuentra cada parte del bebé, o la composición de los tejidos, emiten un eco diferente, que es recogido por el aparato convirtiendo esa señal en una energía eléctrica. Es un proceso similar al utilizado en los radares de los barcos o los aviones.
El aparato permite transformar esa energía que recibe, en una imagen, que se puede ver en tiempo real, mediante un ordenador, visualizando la forma y las partes del bebé.
Dependiendo de la intensidad de las ondas del ecógrafo, la calidad de la imagen y los detalles que se pueden visualizar pueden ser mejores o peores.
Por eso, es probable que si os realizáis una ecografía en dos centros diferentes, su calidad puede variar mucho.
¿Cuántas ecografías hay que hacer durante el embarazo?
La ecografía es una prueba diagnóstica que no tiene ningún efecto secundario ni para la mamá ni para el bebé, por ello es seguro realizarlas durante cualquier etapa del embarazo.
Por norma general, la primera ecografía se realiza entre la semana 11 y 13.
Y, se realiza tanto para verificar el embarazo, ver el latido del bebé, determinar que la placenta esté bien situada, y se estudia el plegue nucal para descartar posibles malformaciones del feto.
Además en esta primera ecografía podemos conocer las semanas reales de embarazo.
Esta primera ecografía suele realizarse vía vaginal, ya que el feto todavía es tan pequeño, que con una ecografía abdominal no se podría detectar bien todo lo necesario.
La segunda ecografía se realiza normalmente alrededor de la semana 20.
Esta es una de las ecografías más exhaustivas que se realizan en el embarazo, ya que ya se pueden ver los órganos y descartar anomalías. En esta prueba verás que miden el tamaño del fémur del bebé o el diámetro de la cabeza, por ejemplo, lo que determina que todo se está desarrollando correctamente.
En esta semana de embarazo, ya puedes hacerte tu primera ecografía 4D o 5D., aunque si quieres percibir y sentir este momento tan emocionante lo ideal es hacerla entre la semana 24 y 30, que es cuando ya podrás ver con total nitidez a tu bebé.
Y una tercera ecografía se suele realizar hacia al final del embarazo, en la semana 33 o 34.
Con esta última ecografía, se puede descartar que se pudiese haber pasado por alto alguna malformación. Lo ideal es que estas ecografías que te realicen también sean ecográfias 4D, ya que podrán detectar todo mucho mejor.
Ademá, permite calcular la fecha aproximada del parto, así como estimar el peso y el tamaño qué tendrá el bebé al nacer.
Por supuesto, a lo largo del embarazo y ante cualquier posible molestia, revisión o visita al médico por otras causas, el médico puede realizar ecográfias para detectar que el bebé está sano.
¿Qué ventajas tienen las ecografías 4D frente a las tradicionales ecografías?
Aunque pueda parecer un simple capricho de una mamá por querer ver a su bebé, lo cierto es que como prueba diagnóstica las ecografías 4D, permiten visualizar muchísimo mejor al feto.
Para los médicos, las ecografías 4D, son mucho mejores, ya que aportan datos mucho más precisos para determinar la salud del bebé.
Piensa que, sólo con ver la cara en 3D del bebé se podrían detectar posibles rasgos faciales indicativos de alguna anomalía.
Además se puede ver la espina dorsal con precisión o incluso detectar un posible labio leporino con anterioridad al parto.
Por tanto en muchos centros médicos, ya utilizan las ecografías 4D de manera rutinaria como prueba diagnóstica.
¿Cuándo se empezaron a usar la ecografías en España? ¿Cómo se controlaban antes los embarazos?
Pues, aunque puedas pensar que es algo de toda la vida, no fue hasta después de 1980, cuando se empezó a usar la ecografía en España como prueba diagnóstica en los embarazos.
Hasta entonces, en los embarazos no se hacía un seguimiento como el que ahora conocemos.
De hecho, muchas veces los niños venían de nalgas en el parto, tenían vueltas de cordón, ciertas deformidades o patologías, o incluso había embarazos múltiples, que no se podían saber hasta el momento del parto.
Por supuesto, ¿qué decir de conocer el sexo del bebé antes de que naciera?; eso era algo impensable.
No obstante, si el médico detectaba algo inusual, podía proponer la realización de una radiografía para ver la posición o el estado del feto.
Es decir, algo impensable hoy en día que conocemos los posibles efectos secundarios que puede tener una radiografía para un feto.
Así que tenemos suerte de vivir en esta época, en la que la medicina ha permitido que la salud prenatal sea tan avanzada y la tasa de mortalidad prenatal se haya reducido drásticamente en nuestro país, entre otras cosas gracias a las ecografías 4D
Y tú, ¿estás pensando en hacerte una ecográfia 4D o 5D? ¿Te la hiciste durante tu embarazo? ¿Qué sentiste al ver por primera vez a tu bebé? ¿Crees que realmente merece la pena hacerla? Gracias por dejar tus comentarios para que otras mamás puedan salir de dudas.