Venga, que esta vez no me va a pillar el toro, dejo la entrada lista para que salga tempranito. Eso sí, mientras escribo, estoy con mi té negro en la taza para coger fuerza y contaros toda nuestra semanita, que ha dado para mucho.
Como habéis visto, aunque estamos en julio y ya tenemos a #papádedíaydenoche en casa, sigo escribiendo, publicando e intentando estar presentes en las redes sociales, aunque, reconozco que, en muchas ocasiones, es complicado estar porque me gusta estar con mis hombres, pero una hace lo que puede por andar por todos sitios.
El lunes publiqué sobre el "cachete pedagógico" y sus consecuencias. He tenido comentarios más y menos agradables. Hay quien considera que el cachete no es violencia y no creo que por leer el post vaya a cambiar de idea, pero bueno, lucharé por un mundo mejor.
Y el miércoles publiqué sobre los abuelos. Es una visión personal, por supuesto, sobre lo que considero que deben hacer los abuelos con los nietos. Sé que las circunstancias personales de cada uno influyen, pero yo creo que los abus deben disfrutar de sus nietos y los nietos de sus abuelos. Reconozco que tras el susto que nos ha dado mi abuela ando aún un poco sensible…
Esta semana hemos tenido cena en casa de unos amigos y los hombres nos mostraron que su forma de crianza es diferente a la de las mujeres. Nos lo pasamos muy bien, de verdad, pero es que llegó un momento después de cenar donde los chicos se metieron en el agua con los niños y las mujeres los mirábamos sin dar crédito a lo que veíamos. "¡Cómo coja frio!" –pensamos más de una. Resultado: niños felices y padres felices… Todos en remojo, fresquitos. Y nosotras también estábamos bien porque estábamos solucionando el mundo con nuestras experiencias maternales.
Por cierto, aprovecho el blog para darles las gracias a todos porque en el menú tuvieron en cuenta que ya no como animales (llevo unas semanas siendo vegetariana de forma oficial –antes estuve algunas semanas más pero sin decirlo-) y todo lo que prepararon lo hicieron pensando en mí. ¡Así que mil millones de gracias! Empanada de verduras exquisita (cuando consiga la receta la colgaré en el blog), croquetas de verduras con toque secreto (igual, tendréis la receta pronto), patas de saltamontes sobre sábana blanca (no son saltamontes, son espárragos trigueros y están deliciosos)… ¡En fin! Que cenamos muy bien y muy sano. La próxima será una barbacoa pero siempre hay verdura para deleite de los allí presentes.
También hemos hecho una cena en el embalse de Valmayor. Entramos por una zona estupenda y las perras pueden correr y bañarse mientras Álvaro corre como Rayo McQueen y nosotros hacemos fotos continuamente. Así que nos llevamos algo para picotear y, de paso, estuvimos recogiendo basura que dejan algunos pescadores y viandantes por la zona. De verdad, me da mucha vergüenza decirle a Álvaro que hay gente que es una cochina, así que, por favor, no es tan difícil llevar una bolsita y recoger tus latas y plásticos. Luego lo depositas en un contenedor y nos haces un favor a todos porque no es agradable ir a un sitio que esté lleno de basuras. ¡Ah! Y las botellas de cristal no se rompen. Las recoges y, lo mismo, a la basura. O la lavas bien y la llenas de agua fresquita.
¿Qué más cosas hemos hecho? ¡Ah, sí! Hemos tenido día piscinero. Hemos descubierto que con el churro Álvaro va fenomenal, así que nos lo hemos pasado todos en grande disfrutando de la piscina y haciendo "bomba", como dice Álvaro. Diego también se lo pasa muy bien. Disfrutan en el agua y, al salir, cogen las galletas o el zumo para reponer fuerzas y nos dice "otra vez", así que creo que aprovechamos bien el día de piscina.
También esta semana hemos tenido sesión de Ikea. Llevábamos un tiempo sin ir, pero vamos, es un lugar al que vamos con frecuencia. Y ya, de paso, comemos. ¿Habéis probado las nuevas albóndigas vegetarianas(de hecho son veganas)? ¡Pues están ricas! El chocolate también está delicioso… Y la tarta… Para no ser un lugar que viva de la hostelería, ¡la de gente que acude allí a comer! Y, encima, me invitan al té… ¡Si viviera más cerca! Aunque tengo esperanzas de que hagan uno por la zona noroeste de Madrid… ¡ahí lo dejo!
Al final cogimos los especieros para que los niños tengan sus cuentos colocados… Ahora tenemos el problema de que nos gusta tanto como ha quedado que llenaremos la casa con especieros y cuentos. ¡Es que les encantan ver las portadas! Y están ordenados, visibles, a su altura… En la siguiente visita a Ikea arrasaremos con ellos.
Esta semana también hemos ido a visitar a un caballo. Centellase llama la yegua. Laura, su dueña, nos estuvo enseñando dónde vive, lo que come, la montura… Nos dejaba hasta montar pero Álvaro, en su infinita sabiduría decidió que era muy alta y que "hombre precavido vale por dos", así que otra vez será. Pero le llevamos una zanahoria para que supiera el animal que no era por ella, es que Álvaro es así… Animales sí, pero con prudencia. En unos días tendréis un post estupendo sobre esta visita.
Y ahora os dejo porque hoy es el cumpleaños de mi hermano y nos vamos a celebrarlo con él. Voy a aprovechar para felicitarlo desde aquí. Él ha sido una de las personas que más me ha apoyado en esto del blog y en mi emprendimiento con los cursos, así que, como poco, debo reconocérselo. Además, es el padrino de Álvaro y el mejor hermano que conozco (que no influye el hecho de ser mi único hermano). Así que ¡felicidades campeón! Esperamos que pases un buen día y que tus sobrinos no te hagan muchas aguadillas mañana.
Y a vosotros, que sigáis disfrutando del día y que paséis un estupendo fin de semana.
¡Os deseo un feliz viernes y os mando un abrazo grande!