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La polémica de la lactancia en la maternidad, ¿es bueno o malo?

La polémica de la lactancia en la maternidad


Desde el sábado 1 de agosto hasta el viernes 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna y en Maminat, pese a que es una decisión muy personal, queremos dar nuestra opinión sobre los diferentes cambios que sufre el cuerpo de una mujer durante este proceso.

Generalmente, cuando nos convertimos en madres, la lactancia suele convertirse en una acción donde se suele juzgar a la mujer de buena y de mala madre, y aunque cada vez se tiende más a respetar la decisión de la madre, lo cierto es que aún nos queda un amplio camino por recorrer.

A pesar de que muchos aseguran que dar de mamar al bebé forja un mayor vínculo entre madre e hijo, lo cierto es que no hay ningún estudio que lo demuestre. Mientras tanto, miles de madres reconocen sentir la lactancia como un examen e incluso se sienten culpables o juzgadas por decidir libremente no hacerlo.

¿Sí o no a la lactancia?

Llegados a este punto, generalmente las madres primerizas, suelen preguntarse, ¿es bueno o malo dar el pecho?

Lo cierto es que no existe respuesta para esta pregunta. Lo importante es sentirse libre para decidir si dar el pecho, sin que por esta decisión nos tachen de buenas o malas madres.

La activista Beatriz Gimeno aborda esta cuestión en su libro ‘Lactancia Materna’ y asegura que en muchos casos la lactancia está sirviendo para marcar el estándar de la buena y la mala madre. Creo que ha muchas madres que sufren, madres que no quieren practicar la lactancia, pero que se sienten mal por ello, o que quieren dejarlo y no saben cómo. Es muy posible que la lactancia te vaya bien, que sea gozosa, pero también es muy posible que no sea así.

Además de enfrentarse a los juicios de su gente más cercana, una madre también tiene que hacer frente a una sociedad que no está para nada preparada para conciliar vida pública y lactancia materna.

Y es que por muy natural que sea, hay a quién le genera rechazo ver a una madre amamantando a su hijo/a en un bar, en la calle o incluso en el trabajo. En la gran parte de empresas, tampoco existen políticas familiares que permitan abandonar el trabajo temporalmente para dar la leche materna a nuestros hijos, algo que sin duda coarta nuestra libertad a la hora de elegir libremente si nos gustaría dar el pecho a nuestro hijo o no.

¿Qué cambios sufre nuestro cuerpo durante y después de la lactancia?

Otro aspecto que también suele causar dudas a la hora de tomar la decisión es, ¿qué le va a pasar a mi cuerpo si decido dar de mamar a mi hijo? La información es poder, sin embargo son muy pocas las madres que conocen cuales son los verdaderos cambios que sufre nuestro cuerpo tras la lactancia.

Cambios de peso, caída del pelo, pies hinchados, aparición de estrías y cambios de humor repentinos son algunos de los síntomas más habituales en las primeras semanas después de dar a luz. Dar el pecho durante los primeros meses de vida del bebé puede ser gratificante o convertirse en todo lo contrario. Sin embargo, desde Maminat queremos narrarte qué sucederá con tu cuerpo si tomas esta decisión.

Cambios en el pecho, los más notables

Desde el comienzo del embarazo, nuestras mamas ya se van preparando para la lactancia. Por eso, uno de los primeros síntomas que suelen experimentar las embarazadas es un aumento de volumen en el pecho, sensibiLidad y oscurecimiento de los pezones y areolas.

Además, alrededor de la areola aparecen unos pequeños puntos que irán aumentando de tamaño a medida que pasan los meses. Estos pequeños puntos son unas glándulas que producen grasa para que la piel de la zona esté elástica a la hora de dar el pecho. Durante el embarazo no se recomienda limpiar esta zona con jabón para concentrar así la grasa natural de la areola.

A partir del 5º mes de embarazo, es normal que las mujeres empiecen a producir calostro para amamantar al bebé. Durante esta etapa es normal notar que las mamas están duras e hinchadas debido al aumento de sangre y la aprición de leche y otros fluidos.

Una vez que hayas dado a luz, es habitual que las mamas se congestionen, de ahí que sea necesario que el bebé realice tomas frecuentes durante un buen periodo de tiempo con el fin de evitar esta sensación y que la madre se sienta más aliviada.

Como consecuencia, es habitual que las madres experimenten una caída de pecho como resultado de la piel estirada. También es habitual notar pequeñas fugas de leche durante las primeras semanas, incluso si no has decidido dar el pecho a tu hijo.

Soluciones naturales para el cuidado de los pechos tras el parto

Los cambios sufridos en el pecho durante la gestión y la lactancia requieren de unos cuidados especiales. Para evitar la caída del pecho y la aparición de estrías es muy importante mantener muy hidratada la zona con productos específicos. 

Cuidar esta zona con mimo y esmero, antes y después del embarazo, te devolverá la tonicidad y evitará que los músculos se distiendan y que la zona se estire. Durante la lactancia, cuida que la crema no tenga olor para que no moleste al bebé y acuérdate de limpiar la zona antes de dar de mamar al pequeño. Y si tienes cualquier duda, siempre puedes preguntarnos. Nos encantará ayudarte.

Ahora bien, muchas veces las mamás están tan volcadas en los pequeños que se olvidan de ellas mismas. No olvides nunca tus propios cuidados pues te harán sentir mucho mejor.

Fuente: este post proviene de Cosmética natural y ecológica, donde puedes consultar el contenido original.
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