Un Papá en Prácticas Idea guardada 0 veces
Sé la primera persona en valorar esta idea Valorar

Los primeros signos: Un sorprendente inicio

lenguaje de signos bebés
Como os comenté hace un tiempo, a finales de junio asistimos a un taller de lenguaje de signos impartido por Ruth Cañadas, de la web Otanana, que, además de suponernos el primer resfriado de Maramoto, nos resultó muy interesante. Lo cierto, sin embargo y si somos sinceros, es que empezamos muy fuerte pero pronto fuimos perdiendo constancia. El agotador ritmo que nos marca el día a día y el hecho de que Mara tampoco nos prestase demasiada atención provocó que poco a poco fuésemos abandonando la dinámica que habíamos instaurado en los primeros días.

Sin embargo, y aunque no nos demos cuenta, nuestras palabras suelen ir acompañadas muchas veces de otro lenguaje corporal que las complementa y reafirma. Y nuestros bebés, que son muy observadores, poco a poco se van percatando y conforme van cumpliendo meses empiezan a imitar nuestros gestos. Lo sorprendente, para mí al menos, no es que los repitan. Lo más fascinante de todo es que utilicen esos signos corporales justo en el momento en el que hay que hacerlo. Así, por ejemplo, desde hace unos meses, en cuanto escucha la palabra “Adiós”, Maramoto mueve su mano con un particular gesto de despedida. Y si escucha “¡Bien!” o “¡Bravo!”, por poner otro ejemplo, no tarda en lanzarse a aplaudir. A estos dos gestos ha añadido en las últimas semanas el lanzar besos de despedida (a su manera, ya que no sabe ni dar un beso), el dar besos de nomo a todos los niños con los que se topa en el parque y el decirnos con mucha claridad, mediante gestos de sus manos y gruñidos, qué es lo que quiere en cada momento.

Pero al margen de todo esto, hay un gesto que la pequeña saltamontes ha añadido a su repertorio en las últimas semanas y que a sus papás primerizos les tiene alucinados. Como bien sabéis los que seguís este blog, Maramoto es una bebé con mucho carácter y con las ideas muy claras. Y supongo que para reafirmarse en ellas, desde hace un tiempo ha empezado a decir que “no” moviendo su cabeza de un lado a otro. Lo más sorprendente de todo esto es que, como os comenté reciéntemente en otro post, en casa intentamos decir que “no” lo menos posible. Y si alguna vez lo decimos (porque se nos escapa bastante, para qué nos vamos a engañar), no somos de los que solemos remarcar la palabra con el gesto.

Y a pesar de ello Mara ha interiorizado que ese gesto significa “no” y lo utiliza de forma constante para hacernos ver que no quiere algo. La primera vez pensamos que era una casualidad. Pero nada de eso. Día a día nos demuestra que sabe perfectamente lo que quiere decir con ese signo. Así, si está en brazos de la mamá jefa y el papá en prácticas le anima a irse con él, la pequeña saltamontes ya opta entre cambiar de brazos (si le apetece) o decir un “no” rotundo si prefiere seguir donde está. O si estamos comiendo, mediante ese movimiento de cabeza nos hace ver qué cosas le apetece comer y qué no. Y lo mismo cuando jugamos o cuando empieza a señalar el armario de la cocina donde sabe que hay comida: ¿Arroz? ¡No! ¿Lentejas? ¡No! ¿Un bote vació? ¡No! ¿Patatas fritas? ¡Sí!

Se las sabe todas…

¿Cuáles fueron los primeros signos que empezaron a hacer vuestros peques?

Fuente: este post proviene de Un Papá en Prácticas, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Recomendamos

Relacionado

general andanzas lenguaje de signos ...

Los primeros signos: Un sorprendente inicio

Como os comenté hace un tiempo, a finales de junio asistimos a un taller de lenguaje de signos impartido por Ruth Cañadas, de la web Otanana, que, además de suponernos el primer resfriado de Maramoto, nos resultó muy interesante. Lo cierto, sin embargo y si somos sinceros, es que empezamos muy fuerte pero pronto fuimos perdiendo constancia. El agotador ritmo que nos marca el día a día y el hecho d ...

Andanzas

Los cinco tipos de personas que habitan el mundo de mi bebé

Como os comenté al regreso de las vacaciones, durante el verano a Maramoto se le ha soltado la lengua. Su vocabulario, sin embargo, aún es escaso, así que entre palabra y palabra se nos cuelan un sinfín de sonidos que aún no hemos sido capaces de interpretar (tenemos a sueldo a un grupo de expertos en lengua Dothraki para que nos subtitulen las conversaciones). En las últimas semanas la mamá jefa ...

general andanzas bebés doble personalidad ...

De papá a mamá: Bebés con doble personalidad

Hoy os vengo a hablar de una faceta que Maramoto está desarrollando mucho en las últimas semanas: La doble personalidad. Sí, como escucháis. La pequeña saltamontes no se aclara. Y si al comenzar el día dice que blanco, al cabo de unas horas está con que es mejor negro. Y después otra vez blanco. Y luego volvemos al negro. Y así hasta el infinito. O hasta que logramos, a eso de las once de la noche ...

general andanzas bebés ...

Vida y milagros de Maramoto: Y nuestra peque aceptó la sillita del coche

Señores, señoras, compañeros de batallas varios, lectores habituales de este blog (No sé cómo he logrado engañaros para que me acompañéis en esta aventura), intrépidos navegantes de internet que algún día llegaréis por azar a este post buscando cualquier cosa en google: Os tengo que confesar una cosa. A todos. Hemos entrado en una fase de milagros. Vida y milagros de Maramoto, para ser más exactos ...

general andanzas celebración cumpleaños bebé ...

Un instante mágico

El pasado sábado celebramos en casa el cumpleaños de Mara. Y lo hicimos en dos tandas. Primero con una comida con los abuelos y otros familiares cercanos. Y luego, ya con sus globos y su vela (¡Su primera vela!), con una merienda a la que se sumaron algunos amigos que no quisieron perderse el primer cumple de nuestra pequeña saltamontes. Somos plenamente conscientes de que a esta edad aún se enter ...

general andanzas bebés lectores ...

Pequeños lectores: Mi bebé devora libros

Vale que desde que nació nuestra pequeña saltamones hemos bajado nuestro ritmo hasta casi quedarnos parados, pero antes de Mara en esta casa éramos grandes lectores. Eso que quede claro, oigan. Y ahora lo seguimos siendo, sólo que nos quedamos dormidos cuando pasamos la segunda página. O, si queremos esforzarnos, somos capaces de seguir leyendo un capítulo entero mientras los ojos se nos van cerra ...

general andanzas bebés ...

Maramoto y la playa: Una historia de amor

Ahora que el otoño parece haber aterrizado ya en nuestras vidas (al menos en el centro de la península), vengo yo con historias de la playa. Así soy yo. No entiendo de estaciones ni de coherencias espacio-temporales. Aunque digamos que en este caso las cosas se han dado así, porque después de un verano en el que hemos ido unas cuantas veces a la playa, el flechazo definitivo entre Maramoto y la co ...

general andanzas bebés ...

Cómo conseguir que tu bebé acepte la sillita del coche

Vaya por delante que este post no está respaldado por ningún estudio científico, pero había que ponerle un título para captar la atención del personal. Marketing lo llaman. Como os comenté la semana pasada, la pequeña saltamontes mostraba un rechazo absoluto por la sillita del coche. Hasta el punto de apenas poder sentarla en ella. Sin embargo, y fruto de un trabajo concienzudo de la mamá jefa, de ...

Andanzas crianza niñez

Cuando tu bebé se hace mayor

Es difícil precisar cuándo sucede, en qué momento exacto tu bebé se hace mayor. Y no me refiero a mayor de crecer unos centímetros, sino a mayor de sensaciones, de hacer cola en el peaje que conduce a la niñez, en esa frontera difusa que separa a las bebés de las niñas. Maramoto llevaba ya tiempo dándonos señales de ese cambio, de ese salto vital a una nueva etapa. Ha sido con la mudanza y la lleg ...

general andanzas

Le hablaremos de ti

Todos los muñecos y peluches que le regalan a Mara son aparentemente iguales. Algunos le hacen más gracia, otros menos, pero tampoco se muestra especialmente apegada a ninguno de ellos. Luego suceden cosas que no deberían suceder y un peluche normal, como todos los demás, adquiere de repente un valor simbólico y sentimental que lo hace diferente al resto, aunque a sus seis meses de vida nuestra pe ...