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Por esos maestros que fueron tan especiales en nuestras vidas

Hace unos días me encontré en la calle con mi maestra de tercero de educación primaria. Yo ni siquiera la había visto y fue ella la que me paró. Cuando la vi, el corazón me empezó a latir rápido de la emoción y de la ilusión. No hizo falta hacer nada más. Me abrazó y ambas nos emocionamos al instante. En ese momento, me volví a dar cuenta de la importancia de los maestros de corazón en la vida de los niños.

Porque los maestros no solo enseñan matemáticas

No. Los maestros de corazón no solo imparten contenido y temarios de asignatura. Los maestros de corazón tocan el corazón de los estudiantes. Ellos son capaces de comprender, escuchar y empatizar con los alumnos. Los maestros de corazón siempre van más allá de las matemáticas o del inglés. Se implican con los niños y con sus familias. Les importa muchísimo su bienestar e inspiran con su ejemplo y persona.

Porque su huella se quedará para siempre en nosotros

No sé si vosotros habéis vuelto a ver a alguno de vuestros maestros de corazón de la infancia pero el reencuentro es verdaderamente emocionante. Pueden haber pasado más de veinte años pero lo vives como si fuera ayer. Recuerdas los momentos con ellos, con tus compañeros, todo lo que te enseñó, las veces que estuvo contigo más allá de las clases, todo su cariño, su paciencia… y el corazón te da un vuelco.

trabajar con niños


Porque sus lecciones de vida todavía están presentes

Os cuento algo: en bastantes ocasiones, en el recreo me bajaba un libro de la biblioteca para leer. Me encantaba (y todavía lo sigue haciendo) la lectura. Pero esa afición algunos de mis compañeros no la comprendían. Me llamaban bicho raro cuando me veían leyendo en el recreo. Mi maestra (que fue con la que me encontré) habló con los niños cuando escuchó lo que me decían y acto seguido me dijo: Melanie, tú sigue haciendo lo que te gusta. Siempre. 

Me enseñó a no emitir juicios de valor hacia las personas por sus aficiones, a no reírme de ellas y sobre todo a no despreciarlas por sus hobbies. Desde ese día, mi maestra me recomendaba libros enfocados a la temática que me gustaba leer y aprendí que en el futuro debía seguir siendo yo misma, con mis gustos y sin hacer daño a los demás. ¿No creéis que es un valor importante?

Porque transmiten amor e ilusión por su trabajo

La maestra de la que os hablo siempre entraba en el aula con una sonrisa en la cara. Se notaba muchísimo que le encantaba su trabajo. Que le encantaba estar con los niños. Era increíble todo el cariño que tenía a los estudiantes, como nos escuchaba cuando teníamos algo que decir, cómo nos animaba cada día. No os imagináis las ganas que tenía de ir siempre al colegio y la sonrisa con la que salía de clase. Estaba emocionada y entusiasmada.



Porque a pesar de los obstáculos, no abandonan

¿Creéis que la situación de los maestros es sencilla? ¿Que no tienen problemas y que no tienen que aguantar ofensas y críticas sin fundamento? Aunque sonrían a los niños, todo no es de color de rosa. A pesar de su trabajo muy infravalorado y menospreciado en muchas ocasiones, ellos siguen estando ahí. No se les ocurre abandonar. Y no lo hacen porque los estudiantes y las familias son lo más importante.

Porque pueden cambiar la vida de los estudiantes

¿Acaso lo dudáis? Los maestros que escuchan, emocionan, motivan, inspiran y apoyan cambian la vida de los estudiantes. Son capaces de que el alumno más desmotivado del aula vuelva a ilusionare por aprender cosas nuevas, por ir con ganas y emoción al colegio. Está claro que no es sencillo conseguirlo pero todos los maestros de corazón creen por encima de todo en los estudiantes y ellos estarán allí para acompañarlos en el camino.

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